Una semana después de las primeras quejas, los vecinos de Ciudad Juan Bosch, en Santo Domingo Este, siguen denunciando la mala calidad del agua que reciben en sus casas. Pese a los reclamos a la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD), la situación persiste sin una solución clara, generando preocupación por la potabilidad del líquido para el uso diario.
A una semana de que los habitantes de Ciudad Juan Bosch, en Santo Domingo Este, reportaran las deficientes condiciones del agua que llega a sus residencias, los vecinos afirman que el problema persiste y que aún no han obtenido una respuesta ni una solución permanente por parte de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD). En una nueva queja enviada a la redacción, los residentes indicaron que el agua sigue llegando, en ocasiones, con aspecto turbio, una sensación grasosa, sabor salado y mal olor, lo que mantiene la inquietud entre las familias que dependen de este servicio para sus actividades cotidianas.
Los afectados aseguran haber presentado múltiples reclamaciones ante la CAASD y que previamente se les prometió que el inconveniente sería resuelto. Sin embargo, sostienen que, a pesar del tiempo transcurrido, continúan recibiendo agua en condiciones que consideran inapropiadas.
Ante la ausencia de una solución, los vecinos solicitaron que las entidades competentes realicen una toma de muestras y análisis de laboratorio para determinar la calidad del agua y establecer si cumple con los estándares exigidos para su consumo y uso doméstico. “Deseamos que se investigue la potabilidad para el uso diario del agua que nos suministra la CAASD”, manifestaron los denunciantes, quienes consideran indispensable contar con resultados técnicos que permitan conocer con precisión las características del líquido que llega a sus hogares.
Denuncia se mantiene desde el 13 de agosto
El pasado 13 de agosto, los residentes de Ciudad Juan Bosch ya habían alertado sobre la llegada de agua turbia, con sedimentos y olores desagradables a diversas viviendas del complejo habitacional. En aquel momento, los vecinos atribuyeron la situación a fallas recurrentes en el sistema de tuberías, que, según explicaron, provocaban la acumulación de sedimentos y residuos en el tanque de distribución. También señalaron que se habían efectuado limpiezas del tanque para retirar los desechos acumulados, pero afirmaron que esas intervenciones no habían resuelto el problema de manera definitiva.
Los residentes indicaron entonces que habían acudido en varias ocasiones a la CAASD en busca de explicaciones y medidas correctivas. Una semana después, aseguran que siguen sin recibir respuestas concretas y que las condiciones reportadas continúan. La situación, explican, ha forzado a algunas familias a adquirir agua embotellada para ciertas necesidades del hogar, generando gastos adicionales y preocupación por la calidad del suministro que reciben.
Los vecinos reiteraron su llamado a la CAASD y a las autoridades pertinentes para que investiguen el origen del problema, analicen muestras del agua y proporcionen una solución definitiva. Hasta el momento, no se dispone de resultados de laboratorio que permitan establecer si el agua es potable o determinar la presencia de contaminantes, razón por la cual los residentes insisten en que se realicen estudios técnicos que aclaren la situación.