Yeribel Martínez, esposa del expelotero David Ortiz, ha reaccionado a las recientes declaraciones de su pareja, donde este abordó el tema de la exposición femenina en redes sociales. La modelo y creadora de contenido compartió una serie de fotografías sugerentes en Instagram, acompañadas de un mensaje que usuarios interpretaron como una clara respuesta a la frase “quien no enseña no vende”, planteando una perspectiva diferente sobre la libertad de expresión en línea.
La creadora de contenido digital y modelo, María Yeribel Martínez, quien es pareja del expelotero David Ortíz, compartió varias fotografías en su cuenta de Instagram. Esto ocurrió después de que se difundieran los comentarios realizados por el exjugador de Grandes Ligas.
Martínez publicó imágenes en las que luce un atuendo negro de encaje. Además, acompañó la publicación con un mensaje que los usuarios de las redes sociales interpretaron como una respuesta directa a las declaraciones previas de Ortiz.
«¡Postear una fotito sexy no necesariamente significa que estemos «vendiéndonos»!. ¡Postea lo que quieras y sé tu mamasotaaa!!», escribió la influencer de Moca.
Durante su participación en el podcast de El Dotol Nastra, Ortiz había abordado el tema del contenido que algunas mujeres publican en redes sociales. En ese contexto, cuestionó la decisión de mostrar el cuerpo de manera constante a través de fotografías y vídeos.
El exjugador hizo referencia a la conocida expresión “quien no enseña no vende”. Al mismo tiempo, planteó que las mujeres deberían establecer sus propios límites respecto al contenido que deciden hacer público en estas plataformas.
Ortiz también sostuvo que, desde su perspectiva, una mujer que mantiene mayor reserva sobre su imagen puede generar una mayor curiosidad entre los hombres. No obstante, reconoció que existen mujeres que utilizan las redes sociales como una herramienta legítima para generar ingresos y cubrir responsabilidades económicas. Diferenció estos casos de quienes, según su planteamiento, siguen determinadas tendencias simplemente por imitación o sin un propósito económico claro.