¿Disminución del romanticismo o nuevas expresiones de afecto? El debate sobre los gestos en la pareja

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Cada vez más mujeres expresan preocupación por la ausencia de gestos románticos en sus relaciones, lo que ha generado un debate sobre si los hombres han dejado de ser detallistas o si las formas de amar han evolucionado. Expertos sugieren que factores como las redes sociales, el materialismo y las expectativas modernas influyen en esta percepción. La discusión se centra en la búsqueda de un equilibrio entre las necesidades individuales y las nuevas dinámicas de las relaciones contemporáneas.

Karina no espera lujos. Para ella, sería suficiente una misiva escrita a mano acompañada de flores, la dedicación de una melodía o cualquier acción que le recuerde que alguien la tuvo presente. Sin embargo, José ha omitido estas atenciones durante años, a pesar de que ella le ha expresado repetidamente su importancia. Al igual que Karina, un número creciente de mujeres cuestiona la falta de estas pequeñas muestras de cariño que antes eran parte integral del cortejo y la vida en pareja. ¿Se ha perdido el hombre que ofrecía detalles o han cambiado las maneras de expresar el amor? Expertos consultados señalan elementos como las plataformas digitales, el enfoque en lo material y las expectativas actuales sobre los vínculos afectivos.

Así lo confirmó la terapeuta sexual y de pareja, Ana Simó, quien afirmó que las mujeres de hoy han desarrollado "expectativas poco realistas" que las conducen a la insatisfacción cuando no obtienen lo que anticipan. En este sentido, la especialista en procesos de duelo añadió que las redes sociales influyen en el deseo de las jóvenes por emular estilos de vida ajenos, sin considerar que detrás de estas apariencias podrían esconderse grandes falsedades. Por su parte, el doctor Manuel Castillo Rodríguez, terapeuta sexual, de pareja y especialista en suelo pélvico, opinó que las atenciones se vuelven una necesidad cuando la persona experimenta carencias emocionales.

Al referirse a la influencia de las plataformas digitales, Castillo aseguró que se asemejan a la pornografía, siendo "peligrosas y adictivas", por lo que, a su juicio, deben ser reguladas. Argumenta que si inciden en alguien con dificultades emocionales y de pareja, podrían impactar negativamente la relación.

Requerir atenciones no es negativo, pero imponerlas sí

Simó explicó que solicitar estas demostraciones de afecto no es incorrecto, siempre y cuando no se llegue a imponerlas a la pareja, considerando que el otro es un individuo completamente distinto, que llega con sus propias "historias, sus convicciones y sus conexiones". "Pedir nunca es erróneo, lo incorrecto es imponer mi punto de vista y mi necesidad por encima del proyecto personal", sostuvo Ana Simó.

Romanticismo frente al empoderamiento

La terapeuta sexual afirmó que las transformaciones en los roles de género y las nuevas concepciones del empoderamiento femenino han modificado las expresiones de cariño, mientras que el materialismo ha eclipsado el valor de la intención detrás de un detalle. "El materialismo ha sido un actor principal en los últimos años en cuanto a las demostraciones de afecto. Muchos hombres han dejado de ser detallistas, pero también es porque las mujeres, en su búsqueda de igualdad, han suprimido el romanticismo y los detalles", enfatizó Simó.

Para contrastar las opiniones de los expertos, se consultó a varias mujeres para conocer su perspectiva sobre el tema. Ellas determinaron que la disminución de los detalles en una relación se debe a diversos factores, como: diferentes maneras de expresar el cariño, la confianza de que ya han conquistado a la pareja o el uso de excusas para evitarlo.

Quizás el inconveniente no radica en que los hombres hayan dejado de ser detallistas ni en que las mujeres sean ahora más exigentes. El verdadero reto reside en no evaluar nuestras relaciones basándonos en el amor que proyectan las redes sociales, que nos dictan cómo "debería" lucir una pareja. Al final, más allá de adherirse a un modelo romántico, se trata de descubrir qué nos hace sentir verdaderamente apreciados.