Científicos de la Universidad del País Vasco y la Sorbona de París han desvelado el misterio de la Nube Alargada de Arsia Mons (AMEC) en Marte. Esta formación diaria, que alcanza los 1.800 kilómetros, se origina en condiciones de humedad y temperatura extremas, desafiando los modelos de formación de nubes terrestres y revelando nuevos datos sobre la atmósfera marciana.
En Marte, una nube conocida como Nube Alargada de Arsia Mons (AMEC) ha capturado el interés de la comunidad científica durante años. Su peculiaridad radica en su formación diaria durante la primavera y el verano marcianos, emergiendo al amanecer, creciendo y desapareciendo por la tarde. Adicionalmente, su impresionante tamaño, que puede alcanzar hasta 1.800 kilómetros de longitud, la hace aún más notable. No obstante, investigadores de la Universidad del País Vasco y la Universidad de la Sorbona de París han realizado un descubrimiento aún más sorprendente: la nube se genera bajo condiciones totalmente inesperadas para el planeta rojo.
AMEC es clasificada como una nube orográfica, es decir, una formación que surge cuando el viento impacta contra una elevación geográfica, un fenómeno que también ocurre en la Tierra. Específicamente, esta nube marciana se forma alrededor del volcán Arsia Mons, situado en el hemisferio sur del planeta, durante los meses de primavera y verano. Fue identificada inicialmente en 2018 por la sonda Mars Express, y su descripción se profundizó en un estudio de 2021, utilizando imágenes capturadas por la misma sonda. Desde entonces, ha sido objeto de intensa curiosidad entre los astrónomos. Sin embargo, el interés se incrementó al observar que los modelos de formación de nubes existentes eran incapaces de replicar su origen.
En la Tierra, y se asumía que también en Marte, las nubes se forman cuando el vapor de agua se condensa alrededor de partículas que actúan como núcleos de condensación, como polvo, hollín o polen. Sin embargo, al aplicar modelos computacionales basados en esta dinámica, nunca se lograba recrear una nube similar a AMEC. Por esta razón, los científicos exploraron una alternativa: la transformación directa del vapor de agua en hielo.
La formación de estas nubes se produce en varias etapas. Primero, el viento choca con el volcán, generando una potente onda que eleva masas de aire húmedo varios kilómetros en un breve lapso de tiempo. Como resultado, la temperatura desciende aproximadamente 30ºC en tan solo 10 minutos. Además, la humedad relativa es tan elevada que el aire puede contener hasta 100.000 veces más vapor de agua del que correspondería a la saturación. Todos estos factores propician la congelación espontánea del vapor de agua, dando origen directo a la nube.
Este hallazgo revela que el planeta rojo puede alcanzar niveles de humedad atmosférica que hasta ahora se consideraban imposibles. Aún queda mucho por comprender sobre Marte.
El éxito de Mars Express ha sido crucial. Esta sonda marciana posee una característica que la distingue de la mayoría: orbita el planeta rojo a diferentes horas del día, permitiendo observaciones matutinas. Otras sondas, debido a su tipo de órbita, pasan siempre a la misma hora, generalmente por la tarde. Dado que AMEC se forma por la mañana, su estudio requiere observaciones en esas horas específicas. Gracias a la disposición orbital de Mars Express, se han podido recabar suficientes datos para, con una perspectiva más abierta de lo habitual, comprender cómo se forma esta nube y, sobre todo, aprender más sobre nuestro planeta vecino.