La escasez de componentes y el aumento de precios han transformado el mercado de las consolas, especialmente para la PlayStation 5 Pro. En Japón, la dificultad para encontrar este modelo ha llevado a Sony a introducir un sistema de sorteo para que los interesados puedan optar a comprarla, una medida que refleja la compleja situación actual del sector. Esta estrategia busca mitigar la reventa y asegurar que el stock limitado llegue a los usuarios finales.
Antiguamente, la estrategia de muchos consumidores era esperar un tiempo tras el lanzamiento de un producto tecnológico para adquirirlo con un descuento. Esta práctica, común para dispositivos como iPhones o videojuegos, parece haber desaparecido en el ámbito de las consolas, en gran parte debido a la crisis de la memoria.
A pesar de haber comprado una PlayStation 5 con una oferta previa al aumento de precios, la realidad actual es que adquirir las consolas de Sony implica un costo superior al inicial, incluso si la tecnología es la misma (o más antigua). Sin embargo, en ciertos mercados y para modelos específicos, la situación es tan crítica que Sony ha recurrido a un sorteo para permitir la compra de la PS5 Pro.
El 28 de septiembre, Sony lanzó en Japón un sistema de solicitud de compra mediante sorteo para la PS5 Pro, una consola que ha sido casi imposible de encontrar en meses, tanto en Japón como en otros mercados. Una revisión rápida en minoristas muestra falta de stock o precios significativamente elevados.
Es importante destacar que no cualquiera podía participar, y la convocatoria no garantizaba la celebración del sorteo. Este solo se haría efectivo si las solicitudes superaban las unidades disponibles, lo cual ocurrió al cierre del plazo (7 de octubre). Se permitía solo una unidad por persona, y el derecho de compra era intransferible. La reventa o cualquier actividad sospechosa de fraude, como cambios en la dirección de entrega, estaban expresamente prohibidas bajo riesgo de cancelación.
Los requisitos para participar en el sorteo incluían:
- Tener una cuenta de Sony registrada en Japón y ser residente.
- Acumular al menos 60 horas de juego en PS5, PS4 o ambas entre el 27 de septiembre de 2024 y el 27 de septiembre de 2026.
- Tener el inicio de sesión unificado con My Sony ID.
Se permitía una unidad por cuenta, el derecho de compra no era transferible, y la adquisición debía realizarse con la misma cuenta. La reventa estaba prohibida, y modificar la dirección de envío después del pedido o recogerlo en un centro de reparto invalidaría la compra.
Ni siquiera el aumento de precios ha sido suficiente para resolver la situación. La escasez de DRAM, impulsada por la industria de la inteligencia artificial, ha provocado un aumento meteórico en sus precios. Según datos de TrendForce, este componente incrementó su valor un 171.8% en el tercer trimestre de 2025 en comparación con el mismo periodo del año anterior. Engadget informó que Sony vendió 1.5 millones de PS5 en su cuarto trimestre fiscal, casi un 50% menos que el año anterior, y explicó que sus ventas dependerían de la memoria que pudiera adquirir a precios razonables. Mientras tanto, la compañía subió el precio de sus consolas.
Esta situación es relevante porque es una consecuencia más de la escasez y el encarecimiento de componentes, lo que ha llevado al racionamiento de una consola de alta gama. Anteriormente, los primeros adoptantes adquirían la tecnología al momento de su lanzamiento, y con el tiempo, a medida que el producto dejaba de ser novedad y había stock suficiente, aparecían las promociones.
Ahora, el escenario ha cambiado, y el paso del tiempo ha jugado en contra de los potenciales compradores: la misma tecnología cuesta más dinero y no hay inventario. En esta coyuntura, la reventa se ha convertido en una alternativa (a veces, la única) para quienes deseaban la consola. Por ello, Sony ha optado por una solución en forma de sorteo, utilizando el historial de juego como filtro para prevenir la reventa.
Los ganadores del sorteo serán notificados y podrán realizar la compra a partir del 26 de este mes. Si alguien no efectúa la compra a tiempo, la página oficial contempla una segunda ronda en noviembre entre aquellos que cumplieron los requisitos pero no resultaron ganadores.
Sony ha abordado la escasez de su mejor consola hasta la fecha y sus unidades limitadas con un sorteo que busca evitar la reventa y que, previsiblemente, se repetirá. La medida parece excepcional, pero dada la probabilidad de que esta escasez se prolongue varios años y afecte a múltiples mercados, será necesario observar si el sistema de sorteo se expande.