El sector tecnológico está experimentando una oleada de despidos sin precedentes, superando las cifras del año anterior a pesar de que las empresas reportan beneficios históricos y una inversión masiva en inteligencia artificial. Este fenómeno contradice el patrón tradicional de recortes laborales en tiempos de crisis, sugiriendo una reestructuración profunda en la industria donde la reducción de personal se justifica para financiar el crecimiento en IA y centros de datos.
Históricamente, la reducción de personal era una señal temprana de dificultades financieras en una empresa. Ante los primeros indicios de falta de liquidez, las compañías solían contraerse para minimizar gastos y destinar más recursos a mejorar la productividad e incrementar sus ingresos. Sin embargo, esta estrategia ya no es una constante, al menos en el ámbito tecnológico, donde grandes corporaciones están despidiendo a un número considerable de empleados, incluso con sus finanzas boyantes y agendas de inversión repletas.
En lo que va de 2026, la cantidad de despidos ya ha superado la cifra total del año pasado al inicio del tercer trimestre. Esto ocurre no en un escenario de crisis, sino en uno de ganancias corporativas sin precedentes y una inversión acelerada en centros de datos para inteligencia artificial.
Casi 196.000 empleos eliminados en diez meses. Monitores de empleo del sector tecnológico como Trueup han registrado más de 197.000 despidos en la industria tecnológica en lo que va del año. Solo en Estados Unidos, los datos de la consultora Challenger, Gray & Christmas ya contabilizaban 165.925 despidos anunciados hasta septiembre, lo que representa un incremento del 54% en comparación con 2025. Con estas cifras, la tecnología concentra el 29% de todos los recortes laborales anunciados en el país, superando a cualquier otra industria.
Sin embargo, este dato contrasta con el resto de la economía, donde el total de despidos anunciados en Estados Unidos ha disminuido un 39%, aunque gran parte de esta reducción se debe al sector público que, excluyendo al gobierno, muestra una bajada del 15%. En este contexto, la tecnología va a contracorriente y, además, apenas está contratando. Los datos indican que sus planes de contratación suman 22.361 en lo que va de año, más de siete veces menos que los recortes. Con estos números, el diagnóstico es claro: las empresas tecnológicas están despidiendo, pero no están recontratando nuevos empleados.
Oracle, Cisco e Intel ejemplifican esta tendencia. Un claro ejemplo de esta nueva dinámica entre las empresas tecnológicas se observa en Oracle, que lidera la lista tras una serie de recortes. Su informe anual declara una plantilla de 141.000 empleados al 31 de mayo, en contraste con los 162.000 de 2025. Esto representa una reducción de 21.000 empleados, en un contexto de ingresos que crecieron un 17% respecto al ejercicio anterior, alcanzando los 67.357 millones de dólares. La propia empresa reconoce que la adopción de la IA "ha provocado, y puede seguir provocando, reducciones de plantilla".
En mayo, Cisco reportó ingresos récord de 15.800 millones de dólares. Pese a ello, en el mismo comunicado en su blog corporativo, anunció el despido de aproximadamente 4.000 empleados, casi el 5% de su plantilla. Su director financiero, Mark Patterson, justificó esta medida asegurando que "esto realmente no es una reestructuración motivada por el ahorro".
Beneficios récord que no cubren el costo del silicio. Aunque es cierto que los balances de ingresos de las tecnológicas muestran cifras récord, el dinero ahorrado en las nóminas de las plantillas se destina íntegramente a financiar la inversión en centros de datos, que actúan como un "agujero negro" de recursos. Las grandes tecnológicas planean invertir alrededor de 760.000 millones de dólares en 2026. Microsoft destinó 41.000 millones solo en su último trimestre fiscal y cerró junio con 223.000 empleados, 5.000 menos que en 2025. La compañía admite en su informe anual que invertir en la nube y la IA seguirá elevando sus costes y podría reducir sus márgenes. Esto implica que, si aumenta el gasto en chips, se debe reducir el presupuesto en otra área. Esta semana, la empresa abrió una oferta de salida voluntaria para unos 60.000 empleados, el 27% de su plantilla.
Wall Street aplaude, pero la narrativa es ambigua. El incentivo para continuar con los recortes se refleja en los índices bursátiles. Tras el anuncio del plan de despidos de Cisco, sus acciones subieron cerca de un 20%. La partida de personal es el gasto menos apreciado por los inversores, y su reducción protege los márgenes mientras impulsa la inversión en chips. Sin embargo, no toda la justificación de despedir para mejorar la estructura de las empresas y hacerlas más eficientes con la ayuda de la IA siempre concuerda. Sam Altman, CEO de OpenAI, admitió que "hay algo de 'AI washing' donde la gente culpa a la IA de despidos que habrían hecho de todos modos". Los datos de Challenger atribuyen este motivo a 120.136 despidos anunciados este año en Estados Unidos. Esto representa el 21% del total de despidos y ya se posiciona como la principal razón citada para los despidos en 2026.