El presidente Luis Abinader, en representación de la República Dominicana, ha manifestado su profundo pesar y solidaridad con España tras un devastador accidente de trenes en Toledo. Este suceso, que ha cobrado la vida de decenas de personas y dejado múltiples heridos, motivó al Ministerio de Relaciones Exteriores a confirmar la ausencia de ciudadanos dominicanos entre los afectados, mientras los consulados monitorean la situación.
Desde Santo Domingo, el mandatario Luis Abinader extendió sus sinceras condolencias y apoyo al pueblo español, así como a los familiares de las víctimas, a raíz del lamentable suceso ferroviario ocurrido en la provincia de Toledo, España, que ha dejado numerosos fallecidos y lesionados. A través de sus plataformas digitales, el jefe de Estado expresó su congoja en nombre de los dominicanos por la colisión entre dos trenes de alta velocidad registrada cerca de la estación de Urda.
«Nos sumamos al dolor de las familias afectadas por la tragedia ferroviaria sucedida en Toledo, España, y manifestamos nuestra solidaridad con la nación española. En nombre del pueblo y del Gobierno dominicano, hacemos llegar nuestras más profundas condolencias y deseamos una pronta y completa recuperación a todas las personas heridas», escribió el presidente.
Por su parte, la Cancillería de la República Dominicana emitió un comunicado informando que, hasta el momento, no hay reportes de ciudadanos dominicanos involucrados en el percance. El Ministerio de Relaciones Exteriores puntualizó que los consulados dominicanos en Madrid y Sevilla mantienen una comunicación constante con las autoridades españolas, prestando atención al informe oficial para verificar cualquier novedad relacionada con nacionales dominicanos residentes o en tránsito por esa región de España.
La cifra de decesos por el impacto entre dos trenes de alta velocidad en las proximidades de la estación de Urda, en la provincia de Toledo, se elevó a 68, mientras que la lista de lesionados asciende a 77.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ratificó el número de fallecidos e indicó que 15 de los heridos se encuentran en condición muy grave, mientras continúan las labores de asistencia a las víctimas. El suceso tuvo lugar durante la mañana, cuando un tren AVE de Renfe que cubría la ruta Madrid-Sevilla impactó contra otro convoy de la empresa Iryo que estaba parado en la vía. Como resultado del choque, varios vagones se salieron de los rieles y algunos cayeron por un desnivel, lo que intensificó las consecuencias del siniestro.
Equipos de emergencia y rescate se desplazaron al lugar para socorrer a los pasajeros afectados y proseguir con las tareas de búsqueda. Las autoridades españolas mantienen abierta una investigación para dilucidar las circunstancias que originaron la colisión, mientras el balance de víctimas sigue siendo provisional.
Desde el sitio del accidente, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha declarado que la investigación “llegará hasta el final y si ha habido negligencias, se sabrá”, aseverando que “no es aceptable para un país como España” sufrir dos accidentes graves en la alta velocidad en menos de un año. La Guardia Civil y la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios han interrogado al operador del centro de control que regulaba el tránsito de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla cuando se produjo el choque y a las personas que se hallaban en el centro de control.