Apple ha lanzado dos nuevos modelos de MacBook Pro de 14 pulgadas, uno con pantalla táctil y otro sin ella, con una notable diferencia de precio que supera los 1.000 euros. Esta brecha se debe no solo a la funcionalidad táctil, sino también a variaciones en el procesador, la memoria y el diseño. Este artículo explora en detalle qué ofrece cada modelo para ayudar a los usuarios a decidir cuál se ajusta mejor a sus necesidades.
Apple ha presentado recientemente su primer MacBook Pro con pantalla táctil, un día después de anunciar otro modelo que mantiene la pantalla tradicional. A primera vista, la distinción parece simple: dos portátiles profesionales, uno de los cuales ofrece interacción táctil. Sin embargo, la situación se complejiza al observar sus precios, ya que la diferencia supera los 1.000 euros. Esto genera interrogantes sobre lo que se obtiene por el dinero, el valor adicional y las verdaderas diferencias entre ambos.
Analizando las cifras, en la tienda española de Apple, el nuevo MacBook Pro de 14 pulgadas con chip M6 y pantalla no táctil tiene un precio inicial de 2.329 euros. En contraste, el nuevo modelo táctil comienza en 3.349 euros, lo que representa una diferencia de 1.020 euros. Aunque es natural atribuir esta disparidad principalmente a la pantalla táctil, una de las características más destacadas por la compañía, existen otras variaciones significativas: las configuraciones iniciales también presentan procesadores y capacidades de memoria distintos.
El MacBook Pro convencional, en su configuración básica, incorpora el chip M6, con 12 núcleos de CPU para procesamiento y 12 núcleos de GPU para gráficos, además de 16 GB de memoria unificada y 1 TB de almacenamiento SSD. Su pantalla es una Liquid Retina XDR con tecnología mini-LED, sin funcionalidad táctil.
Al considerar el modelo táctil, no solo cambia la interacción con la pantalla. Por 3.349 euros, su configuración inicial incluye un M5 Pro con CPU de 15 núcleos y GPU de 16, acompañado de 24 GB de memoria unificada, superando los 16 GB del M6 convencional; el almacenamiento se mantiene en 1 TB. La otra innovación principal es el panel PROLED XDR, que combina OLED en tándem con interacción Multi-Touch. A pesar de que el M6 es de una generación más reciente, los resultados de Geekbench para Mac mini con estos procesadores muestran que el M5 Pro aventaja en pruebas multinúcleo y gráficas, mientras que el M6 sobresale en puntuaciones mononúcleo. La traducción de estas diferencias al rendimiento de los nuevos portátiles aún está por verificarse.
Un detalle interesante surge al explorar el catálogo de Apple: el MacBook Pro convencional también está disponible con el M5 Pro, el mismo procesador que se encuentra en el modelo táctil de entrada. Si se selecciona una configuración con idéntica CPU, GPU, memoria y almacenamiento, el modelo no táctil cuesta 2.949 euros, mientras que el táctil asciende a 3.349 euros. Esto implica una diferencia de 400 euros entre dos ordenadores que comparten una parte considerable de sus componentes esenciales. Cabe destacar que este coste adicional no solo cubre la pantalla táctil, sino también cambios en el panel y el diseño.
Las diferencias van más allá del procesador y la memoria. Al abrir los dispositivos, se observa que el modelo convencional conserva el notch, mientras que el nuevo integra una Dynamic Island, desde la cual se puede acceder a información y controles táctiles. La pantalla OLED del modelo táctil ofrece negros más profundos y, según Apple, un mayor contraste y brillo máximo HDR.
El equipo táctil es también más ligero, y presenta otras variaciones: el M6 básico cuenta con Thunderbolt 4 y soporta hasta dos monitores externos, a diferencia del modelo táctil con Thunderbolt 5 que permite hasta tres monitores externos, una capacidad que también ofrece el modelo convencional con M5 Pro. Curiosamente, el M6 más económico tiene una ventaja en la autonomía oficial: Apple reporta hasta 24 horas de vídeo en streaming, frente a las 22 horas del modelo táctil con M5 Pro.
En última instancia, un precio superior no siempre se traduce en un MacBook Pro superior en todos los aspectos. La diferencia de 1.020 euros entre los modelos de entrada no se justifica únicamente por la pantalla. Si se considera la compra de un nuevo portátil profesional de Apple, la cuestión es clara: ¿compensa el gasto adicional por la pantalla táctil y las demás novedades, o es suficiente el modelo convencional? Las diferencias están expuestas, y la decisión final recae en el usuario.