Cierre de 60 bibliotecas públicas: Un diputado lo considera alarmante y denuncia su uso como funerarias

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El diputado Ramón Raposo del PRD ha calificado el cierre de sesenta bibliotecas públicas como un golpe significativo al progreso cultural del país. El legislador expresó su inquietud por la disminución de estos espacios, algunos de los cuales, según denunció, se están transformando en funerarias. Raposo enfatizó la importancia de estas instituciones para la educación y el desarrollo juvenil.

Ramón Raposo, representante del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), describió como grave y perjudicial para el avance cultural de la nación el cierre de sesenta bibliotecas públicas. Al abordar este asunto ante la Cámara de Diputados durante la sesión de este miércoles, el legislador resaltó que esta situación demuestra cómo los lugares dedicados a la promoción de la cultura y el saber están disminuyendo continuamente en la República Dominicana.

Raposo señaló que, en vez de adecuar estos recintos bibliotecarios a las nuevas tecnologías y convertirlos en instrumentos para potenciar la enseñanza y el progreso de los estudiantes, algunas de estas instalaciones se estarían empleando para establecer funerarias, una circunstancia que estimó preocupante. El congresista advirtió que, conforme se clausuran estos espacios culturales y educativos, se reducen las posibilidades de acceso al conocimiento, la capacitación y el sano desarrollo de niños y jóvenes, a la vez que se debilitan las iniciativas para la prevención de la delincuencia, el consumo de estupefacientes y otras dificultades sociales.

Asimismo, manifestó su inquietud por la asignación presupuestaria designada al ámbito cultural. Indicó que, para el año 2027, el presupuesto del Ministerio de Cultura ascendería a RD$4,577 millones, de los cuales, según afirmó, apenas RD$67 millones se destinarían a inversión en acciones orientadas al desarrollo cultural, mientras que el resto se utilizaría para cubrir gastos de personal y funcionamiento de la entidad.

Raposo consideró indispensable examinar las prioridades de inversión en el sector cultural y fomentar políticas públicas que aseguren la conservación, modernización y consolidación de las bibliotecas públicas, como lugares esenciales para la educación, la lectura y el crecimiento integral de la sociedad.