Polémica en Hoyocasero: Un Ataúd con la Imagen de Pedro Sánchez en el Balcón del Ayuntamiento Desata Reacciones y Denuncias

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El municipio abulense de Hoyocasero, con 294 habitantes, se ha visto envuelto en una controversia nacional tras aparecer un ataúd de cartón con la imagen de Pedro Sánchez y una fecha de muerte en el balcón de su Ayuntamiento. Este incidente, que ocurrió en la madrugada de Halloween, ha generado dos denuncias y ha entrado de lleno en la precampaña electoral, provocando diversas reacciones políticas.

Hoyocasero, una localidad de Ávila situada en el valle del Alto Alberche a más de 1.300 metros de altitud y con 294 habitantes, ha captado la atención de la prensa nacional esta semana. El motivo ha sido una estructura de cartón con forma de ataúd, que incluía una fecha de defunción y una fotografía de Pedro Sánchez. Este objeto fue colocado en el balcón del Ayuntamiento del pueblo, junto a las banderas oficiales, y según la descripción de Ávilared, llevaba la inscripción “RIP” y una cruz roja. A menos de un mes de las elecciones generales del 29-N, el suceso ha irrumpido en el período de precampaña.

La versión de los hechos disponible proviene del alcalde, Iván Picós (PP). De acuerdo con su comunicado, una o varias personas no identificadas instalaron el ataúd durante la madrugada del sábado al domingo, coincidiendo con la celebración de Halloween. El alcalde se encontraba fuera del pueblo en ese momento. El domingo por la mañana, un concejal avistó el ataúd y alertó a otro. Los tres acordaron proceder a su retirada. Picós sostiene que la festividad de Halloween no justifica el uso del balcón de un edificio institucional para tales fines.

La primera denuncia se dio a conocer el lunes y tiene carácter electoral, no penal. Frente Amplio, una nueva coalición progresista que se presenta por primera vez en estas elecciones generales, interpuso una denuncia ante la Junta Electoral de Zona de Ávila contra el Ayuntamiento. La coalición argumenta que un edificio público no debe exhibir mensajes de esta índole. Cita el artículo 103.1 de la Constitución, los artículos 8.1 y 50.2 de la LOREG, y un acuerdo de 2017 de la Junta Electoral Central referente a símbolos partidistas en edificios públicos. Además, advierte sobre la posibilidad de un delito de odio, cuya determinación correspondería únicamente a un juez. La denuncia solicitaba la retirada inmediata del ataúd, el cual, según el alcalde, ya había sido retirado para entonces.

El secretario provincial del PSOE de Ávila, Carlos Montesino, condenó el incidente y exigió explicaciones al Ayuntamiento, gobernado por el PP. Para Montesino, “lo que no es admisible es representar la muerte del presidente del Gobierno”. A nivel nacional, el PSOE ha enmarcado este caso dentro de lo que denomina una “deriva violenta” del PP, haciendo referencia a la denuncia del delegado del Gobierno en Cantabria contra un concejal popular por una presunta agresión en una feria ganadera. No obstante, el propio alcalde del PP también ha condenado el suceso del ataúd.

La segunda denuncia fue presentada por el propio Picós ante la Guardia Civil. El alcalde asegura que ni la alcaldía ni el Consistorio “han promovido, autorizado, consentido” la colocación del ataúd y solicita la identificación de los autores. Asimismo, pide que este episodio no perjudique la imagen del pueblo, cuyos vecinos, según él, son ajenos a los hechos. Actualmente, se desconoce si el autor del acto es ajeno al consistorio. Si no lo fuera, la versión del alcalde se vería comprometida. Tampoco se ha emitido un comunicado por parte de la Guardia Civil ni una resolución de la Junta Electoral, y la cronología de los eventos se basa en el testimonio del propio alcalde.

Un ataúd con la imagen de un político no constituye una simple opinión sobre su gestión, sino la representación de su muerte. Hace poco más de un mes, en la acampada de Sol, los propios manifestantes retiraron en directo un ataúd con la cara de Isabel Díaz Ayuso, bajo un argumento aplicable a cualquier situación similar: no se puede reivindicar una protesta pacífica y, al mismo tiempo, consentir este tipo de imágenes. Ayuso ya ha interpuesto una querella por este hecho. Anteriormente, frente a Ferraz, un muñeco de Sánchez fue colgado de un semáforo y golpeado de forma brutal, como si fuera una piñata. Tanto el PP como el PSOE coincidieron en condenar este acto. La muerte simbólica del adversario, cuando se convierte en un gesto político, no admite muchas más lecturas subliminales o alegóricas que la de una amenaza directa y contundente.