Tras una importante reestructuración que implicó despidos y reubicaciones, el ambiente en Meta es de profundo malestar. Un incidente reciente, donde un empleado interrumpió una reunión interna para expresar su descontento de forma contundente, pone de manifiesto la baja moral y la frustración generalizada dentro de la compañía, especialmente en el nuevo equipo de IA.
A finales de mayo, Meta llevó a cabo la mayor reestructuración de su historia, resultando en el despido de 8.000 empleados y la reubicación de otros 7.000 en nuevos departamentos. Filtraciones internas describen un ambiente laboral insoportable, con la moral de los equipos por los suelos y un descontento generalizado. En este contexto, un empleado no pudo contenerse y explotó.
Qué ha pasado. Según reporta Wired, durante una presentación interna en la que participaban miles de empleados, uno de ellos activó su micrófono y expresó su opinión sin filtros. Declaró sentirse como “la perra de la empresa” (company's bitch) y solicitó al organizador de la llamada que le transmitiera a un ejecutivo de Meta que “es un trozo de mierda”. No se han revelado detalles sobre la identidad del ejecutivo ni del empleado, pero se sabe que este último formaba parte de un nuevo equipo denominado Applied AI, al que algunos empleados se refieren internamente como “el gulag”.
Applied AI. De las 7.000 personas reubicadas, al menos 6.500 han sido asignadas a este departamento. Su función es brindar apoyo al área de superinteligencia, donde trabajan los especialistas en IA que Zuckerberg contrató el año pasado. Wired ha entrevistado a varios de estos empleados, quienes critican que su labor se ha vuelto mecánica, carente de creatividad y desmoralizadora. La mayoría de los trabajadores de este nuevo departamento eran ingenieros o gerentes de producto dedicados al desarrollo de software, pero ahora se encargan de crear acertijos y problemas para que una IA los resuelva. Aquellos seleccionados para esta unidad no tuvieron la opción de elegir otro departamento: debían aceptar el nuevo puesto o ser despedidos junto con el resto.
En un memorando interno, el propio Zuckerberg intentó apaciguar los ánimos, sugiriendo que esta situación era temporal: “El trabajo es fundamental para el avance de nuestros modelos y permite que personas con mucho talento contribuyan a esos esfuerzos, al tiempo que creamos otros puestos en los que puedan aportar su granito de arena en Meta en los próximos meses”.
Hay más. Transcurrió un mes desde el anuncio de los despidos, durante el cual los empleados permanecieron en la incertidumbre sobre su futuro laboral. Además, en ese periodo, Meta tomó una decisión muy controvertida: comenzó a monitorizar todas las actividades de sus empleados en sus ordenadores. La empresa instaló un programa que registraba clics y realizaba capturas de pantalla periódicamente, no solo para supervisarlos, sino para que su IA aprendiera a realizar tareas cotidianas. Más de 1.600 empleados firmaron una petición para que se eliminara este programa, pero solo lograron que se les permitiera pausar la recolección de datos durante 30 minutos. Algo es algo.
El hackatón. El CEO de Meta es consciente del descontento entre la plantilla y ha propuesto una idea para levantar la moral: organizar un hackatón en julio centrado en “la innovación en IA”. Sin embargo, parece que Zuckerberg es el único entusiasmado con la idea, ya que, según Wired, los empleados han recibido la noticia de la peor manera. En un momento en que la empresa les ha incrementado la carga de trabajo y les exige un rendimiento del 100%, muchos trabajadores no disponen de tiempo y consideran que un hackatón está muy desconectado de la realidad. Además, les preocupa que lo que realicen durante el evento no influya en sus evaluaciones de desempeño, lo que les resta incentivos para participar. Será necesario mucho más que celebraciones para restablecer un buen ambiente en Meta.