Campamento de Alto Rendimiento Impulsa el Futuro del Fútbol Femenino con Más de 95 Jóvenes Talentos

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Más de 95 jóvenes promesas del fútbol femenino, nacidas entre 2011 y 2014, participan en el Campamento y Torneo de Alto Rendimiento del Proyecto TDS Femenino 2026. Esta iniciativa busca identificar, formar y dar seguimiento a talentos con el potencial de integrar las futuras selecciones nacionales. Bajo la supervisión de la entrenadora Betzaida Ubrí Mateo, el programa se enfoca en el desarrollo técnico, táctico y humano de las participantes, con una visión a largo plazo para fortalecer el deporte en el país.

Más de noventa y cinco niñas, nacidas entre los años dos mil once y dos mil catorce, forman parte del Campamento y Torneo de Alto Rendimiento del Proyecto TDS Femenino 2026. Esta propuesta tiene como finalidad descubrir, educar y monitorear a nuevas promesas con la capacidad de unirse a los futuros procesos de las selecciones nacionales de fútbol femenino.

El campamento, llevado a cabo desde el 3 hasta el 11 de julio en el Centro de Alto Rendimiento (CAR), incluye intensas sesiones de entrenamiento técnico y táctico, partidos, actividades educativas, dinámicas grupales y espacios de interacción. Todo esto bajo la dirección y supervisión de la entrenadora dominicana Betzaida Ubrí Mateo y su grupo de colaboradores. La planificación también abarca elementos de orientación, hidratación, seguimiento médico y formación integral de las jóvenes participantes.

Según Betzaida Ubrí, el propósito principal del campamento es brindar a las jóvenes su primera vivencia en un ambiente similar al de una selección nacional, posibilitando la observación de su potencial desde los aspectos técnicos, físicos, tácticos y personales. Como parte de la iniciativa, también se organizó un torneo interno con seis equipos, un escenario donde el equipo técnico evalúa aspectos como la técnica individual, la comprensión táctica, la toma de decisiones, la condición física, la personalidad competitiva, la disciplina, la habilidad de aprendizaje y la disposición para el trabajo en conjunto.

Ubrí enfatizó que el proceso posee una dimensión que va más allá del rendimiento dentro del campo de juego. “Buscamos formar individuos además de atletas. Trabajamos la disciplina, el respeto, la responsabilidad, el compromiso, la colaboración, la resiliencia, el liderazgo y los hábitos saludables tanto dentro como fuera del terreno”, manifestó.

La entrenadora explicó que el campamento es solo el comienzo de un proceso de seguimiento que continuará a través de los Centros Regionales de Desarrollo, nuevas convocatorias, microciclos de entrenamiento y futuras concentraciones. Durante las jornadas ya se han identificado jugadoras con excelentes habilidades que no habían participado previamente en los microciclos del proyecto, por lo que se observará su evolución y desarrollo.

Para Ubrí, uno de los avances más significativos del fútbol femenino dominicano ha sido la progresiva consolidación de una estructura de desarrollo desde edades más tempranas y el incremento de la participación de niñas en distintas zonas del país. No obstante, considera que uno de los desafíos principales sigue siendo ampliar la competencia a lo largo de todo el año. “La competencia constante es crucial. Es donde realmente se consolidan los conocimientos, se adquiere experiencia y se desarrolla la confianza. Cuanto más jueguen durante el año, mejor preparadas llegarán a las convocatorias y torneos internacionales”, afirmó.

El campamento representa, por lo tanto, una apuesta por la detección temprana de talentos y por la edificación de una base más sólida para el fútbol femenino dominicano, con una perspectiva orientada no solo al desempeño inmediato, sino también a la formación de las próximas generaciones que podrían representar al país en escenarios regionales e internacionales.

Las fotografías de las jornadas muestran una amplia participación de jóvenes futbolistas en sesiones de calentamiento, ejercicios técnicos, partidos de práctica, actividades de integración y espacios de orientación directa por parte del equipo técnico, en un ambiente de disciplina, compañerismo y sana rivalidad. Las participantes provienen de Azua, La Romana, San Cristóbal, Punta Cana, Moca, Santiago, La Vega, Salcedo, Nagua, San Pedro de Macorís, Santo Domingo y el Distrito Nacional, como resultado del seguimiento realizado mediante entrenadores, visorias, festivales y los Centros Regionales de Desarrollo.

También se invitaron a cerca de dieciocho jugadoras dominicanas residentes en Estados Unidos, quienes, aunque no forman parte directamente del Proyecto TDS, integran un grupo de futbolistas de estas categorías a las que se les da seguimiento con miras a posibles futuras convocatorias de las selecciones nacionales. Para Betzaida Ubrí y su equipo técnico, el reto persiste en acompañar a estas jóvenes durante su proceso de maduración, ofrecerles oportunidades de competición y establecer una ruta cada vez más clara desde las categorías formativas hasta las selecciones nacionales.