Mariano Perroni, coordinador de enfermeros en el caso de la muerte de Diego Armando Maradona, ha declarado ante el tribunal, negando haber modificado los registros de enfermería. Su testimonio se centró en aclarar las acusaciones sobre la alteración de documentos vitales y su rol administrativo en el cuidado del exfutbolista. Es el primer acusado en responder a las preguntas de la fiscalía y los abogados de las hijas de Maradona.
BUENOS AIRES. – Mariano Perroni, el encargado de coordinar al personal de enfermería implicado en la investigación por el fallecimiento de Diego Armando Maradona, compareció este jueves por primera vez en el proceso judicial. En su declaración, Perroni rechazó categóricamente haber alterado los documentos de enfermería, una de las principales líneas de investigación de la acusación contra él y otros seis profesionales de la salud.
«Jamás intervine ninguna de las planillas, me pueden hacer una pericia caligráfica», aseveró Perroni enfáticamente.
El jefe de enfermeros es, hasta el momento, la única persona procesada que ha accedido a responder preguntas. Durante tres horas, fue interrogado intensamente por la Fiscalía y por los representantes legales de Dalma y Gianinna Maradona, las hijas del famoso deportista.
El interrogatorio se concentró en los expedientes de enfermería llenados el veinticinco de noviembre de dos mil veinte, fecha en que Maradona falleció, por la enfermera Gisela Dahiana Madrid, quien también está siendo procesada en esta causa.
Según la argumentación de la Fiscalía, y con base en comunicaciones incorporadas al expediente, Madrid presuntamente habría alterado dichos registros siguiendo instrucciones de Nancy Forlini, una médica y coordinadora de atención domiciliaria de Swiss Medical. El objetivo habría sido ocultar que Maradona estuvo sin supervisión durante varias horas antes de su deceso.
Para fundamentar esta suposición, los fiscales presentaron grabaciones de audio en las que Perroni conversa con Forlini acerca de "completar la hoja de nuevo" y menciona que la estaban "arreglando".
El acusado explicó que su comentario se refería a la corrección de un error en uno de los horarios registrados.
Perroni también describió una conversación entre Forlini y Madrid que se realizó desde su teléfono, durante la cual percibió "una situación bastante intensa, de nerviosismo", aunque afirmó desconocer el contenido exacto de ese intercambio.
El imputado sostuvo además que la medición de signos vitales no formaba parte de las directrices médicas, aunque señaló que los enfermeros intentaban llevarlas a cabo como una "buena práctica".
También aseguró que le "consta" que Madrid no siempre podía realizar estos controles porque el paciente no lo permitía.
Al ser cuestionado sobre un episodio de taquicardia registrado la noche previa al deceso de Maradona, Perroni nuevamente atribuyó a Forlini la responsabilidad de las decisiones médicas. "Los valores fueron consignados en el chat. No puedo determinar yo si necesitaba una intervención médica", declaró.
El profesional en enfermería enfatizó que nunca accedió al domicilio donde el exfutbolista estaba internado y reiteró que su rol era "administrativo y de coordinación".
Sin embargo, afirmó que realizó múltiples sugerencias para mejorar las condiciones de atención del paciente y recordó haber advertido sobre la carencia de equipo básico para enfrentar una posible emergencia médica.
Además de Perroni y Forlini, también están siendo juzgados en este proceso los médicos responsables de la salud de Maradona (Leopoldo Luque y Agustina Cosachov), el psicólogo Carlos Díaz, el médico clínico Pedro Di Spagna y el enfermero Ricardo Almirón. Todos ellos enfrentan cargos por homicidio simple con dolo eventual.
La enfermera Madrid será juzgada en un proceso judicial separado.