Major League Baseball (MLB) ha presentado una propuesta para modificar el sistema de firmas de jugadores aficionados a nivel internacional. Esta iniciativa, enmarcada en las negociaciones colectivas, busca solucionar deficiencias históricas que han afectado el desarrollo de talentos fuera de Estados Unidos, promoviendo mayor transparencia, más oportunidades y una mejor protección para los jóvenes prospectos.
Major League Baseball (MLB) ha propuesto una reestructuración del método de contratación de atletas aficionados a nivel global. El objetivo es resolver inconvenientes que, según la organización, han perjudicado por largo tiempo la evolución de talentos fuera del territorio estadounidense.
Esta iniciativa forma parte de las discusiones sobre la negociación colectiva y aspira a establecer un esquema que, de acuerdo con MLB, ofrecerá mayor claridad, más posibilidades de crecimiento para los deportistas y sistemas mejorados de resguardo para las jóvenes promesas.
MLB argumentó que el sistema aficionado internacional necesita ajustes inmediatos para afrontar retos de larga data. La liga expresó: “Hace ya mucho tiempo que debió reformarse el sistema internacional amateur de manera que se aborden los desafíos de larga data y se beneficie a las próximas generaciones de jugadores”.
Según MLB, el modelo actual presenta varios inconvenientes, como acuerdos verbales pactados años antes de que los atletas puedan firmar, el abandono escolar a temprana edad, un incremento en el uso de sustancias para mejorar el rendimiento, una alta tasa de desvinculación de jugadores poco después de ser contratados y pocas oportunidades para deportistas de mayor edad.
La organización aseguró que la implementación de un Draft Internacional permitiría aumentar la transparencia y combatir prácticas que considera perjudiciales para la formación de los jóvenes atletas.
MLB indicó: “La mejora en la transparencia que proponemos con el Draft Internacional es un paso lógico hacia adelante que aborda de la mejor manera posible las causas de la corrupción en el mercado actual”.
Asimismo, la liga destacó que su visión busca disminuir la presión sobre los adolescentes y favorecer su permanencia en el sistema educativo.
La organización añadió: “Nuestra visión de un nuevo sistema internacional reduce la presión sobre los jóvenes atletas al darles la oportunidad de crecer y desarrollarse, mantiene a los niños más tiempo en las escuelas mientras persiguen una carrera en el béisbol, y crea más oportunidades de juego para los jugadores de mayor edad, quienes se quedan rezagados en el sistema actual”.
Entre las principales sugerencias se encuentra aumentar en un año la edad mínima para la firma de jugadores internacionales. Bajo el nuevo esquema, los prospectos deberían cumplir 18 años antes del 1 de septiembre del año de su draft.
MLB sostiene que esta medida permitirá que los jóvenes permanezcan más tiempo en la escuela y lleguen al proceso de evaluación con un nivel superior de desarrollo físico y deportivo.
La liga también propone expandir la actual Amateur Scouting League para convertirla en una plataforma de desarrollo y evaluación para los principales prospectos internacionales. Los jugadores contarían con hospedaje, alimentación, apoyo educativo y oportunidades adicionales de capacitación.
Otro de los puntos cruciales es la creación de un Combine Internacional para los 300 mejores jugadores elegibles cada año, siguiendo un formato similar al empleado en el Draft de MLB para atletas de Estados Unidos, Canadá y Puerto Rico.
Respecto al Draft Internacional, MLB plantea un sistema de 12 rondas y 360 selecciones, manteniendo el nivel actual de inversión en bonos internacionales, estimado en 200 millones de dólares para el primer proceso.
La organización afirma que este mecanismo eliminaría los acuerdos verbales entre equipos y jugadores a través de un sistema de bonos preestablecidos y permitiría que los prospectos sean elegidos en función de su talento y méritos deportivos.
La propuesta también considera una serie de salvaguardias para los jugadores que se forman en República Dominicana. Entre ellas figuran la creación de un código de conducta para entrenadores independientes, la prohibición de convenios financieros que comprometan futuros bonos de firma, sanciones severas para quienes suministren sustancias prohibidas a menores y la obligación de que los jóvenes permanezcan inscritos en programas educativos aprobados por las autoridades competentes.