La Princesa Leonor culminó su periodo de instrucción militar en la Región de Murcia, un evento marcado por la entrega de importantes distinciones institucionales. Durante la jornada, la heredera al trono español recibió varios reconocimientos y ofreció un discurso donde enfatizó el profundo impacto que esta fase de su vida ha tenido en su desarrollo personal, antes de iniciar su trayectoria universitaria.
La princesa Leonor participó este miércoles en un acto significativo en la Región de Murcia, donde le fueron otorgadas varias de las más altas condecoraciones de la autonomía y se dio por finalizada, de manera simbólica, su instrucción castrense antes de comenzar su educación superior. La sucesora al trono español, quien finalizará oficialmente en julio su preparación en la Academia General del Aire y del Espacio de San Javier, recibió la Medalla de Oro de la Asamblea Regional, la Medalla de Oro de la Región de Murcia y la Medalla de Oro de la Villa de San Javier, además de ser nombrada Hija Adoptiva de dicho municipio.
En su intervención, Leonor reconoció que la experiencia militar ha modificado su existencia y afirmó que ya no es la misma persona que se incorporó a la instrucción castrense en 2023. “Aunque todavía me queda un mes en la Academia General del Aire y del Espacio, con esta ceremonia hoy cierro de forma simbólica una fase que ha resultado fundamental para mí. Sin duda les aseguro que no soy la misma persona que llegó a Zaragoza a mediados de 2023”, manifestó.
La princesa resaltó los principios inculcados durante su paso por las instituciones militares y alabó el desempeño de las Fuerzas Armadas españolas. “Admiro su competencia, su profesionalidad y el modo de enseñarnos los valores del compromiso, la lealtad y la entrega en el ejercicio del servicio a los demás”, aseveró.
Leonor dedicó parte de su alocución a rememorar los meses vividos en San Javier junto a sus compañeros de promoción, indicando que la vivencia le permitió expandir su percepción sobre el compañerismo y la confianza mutua. Explicó que los vuelos en formación le enseñaron la relevancia de confiar tanto en sus propias habilidades como en las de quienes la acompañan. “Para volar en formación, con otro avión pegado a tu lado, hay que ser muy consciente de la importancia de confiar plenamente en tus capacidades y en las de tu compañero”, puntualizó.
La heredera también evocó uno de los momentos más importantes de su preparación: su primer vuelo en solitario. “Sobrevolar La Manga y Cabo de Palos con la seguridad de haber conseguido superar un obstáculo más es una sensación que no se me olvidará jamás”, declaró.
Uno de los instantes más comentados de su discurso fue la alusión a la Escuela Militar de Paracaidismo ‘Méndez Parada’, situada en la Base Aérea de Alcantarilla. Al recordar el curso que llevó a cabo en esa instalación, Leonor hizo una referencia a la Virgen de la Fuensanta, conocida popularmente como “La Morenica”, patrona de Murcia. “Debo mencionar, además, el curso en la Escuela Militar de Paracaidismo en la Base Aérea de Alcantarilla. A veces, sin duda, conviene encomendarse a la Morenica”, dijo entre sonrisas.
La princesa también enfatizó la cercanía y la hospitalidad de los murcianos, asegurando que ese ambiente la acompañó durante todo el ciclo académico.
Después de completar su instrucción militar, Leonor comenzará estudios de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en la Universidad Carlos III de Madrid, una nueva etapa que, según afirmó, afronta con entusiasmo y con el propósito de seguir preparándose para sus futuras responsabilidades institucionales. “Me espera ahora otra parte también importante de mi formación y que afronto con ganas y con la intención de avanzar más en mi preparación. Sigo aprendiendo y sigo comprendiendo”, concluyó.