El Senado de Estados Unidos ha rechazado una iniciativa republicana, apoyada por el presidente Donald Trump, que pretendía exigir comprobantes de ciudadanía para el registro de votantes en elecciones federales futuras. La medida, que ya había sido aprobada por la Cámara de Representantes, no consiguió los votos necesarios en la Cámara Alta para su avance, enfrentando oposición incluso de algunos senadores republicanos.
En Washington, el Senado estadounidense ha desestimado la llamada Ley SAVE America, una propuesta promovida por el partido republicano y con el respaldo del presidente Donald Trump. Dicha iniciativa tenía como objetivo instaurar la obligación de presentar documentos que acreditasen la nacionalidad estadounidense para poder inscribirse como votante en los comicios federales programados para noviembre de 2026.
Esta propuesta, que previamente había obtenido la aprobación de la Cámara de Representantes el 11 de febrero con un soporte mayoritario de los republicanos, fue presentada a votación como una modificación durante la discusión de un extenso conjunto de leyes relativas a la inmigración. No obstante, no logró progresar en la Cámara Alta.
Con un resultado de 48 votos a favor y 51 en contra, la legislación no pudo avanzar, ya que requería el apoyo de 60 senadores para poder ser enviada al despacho presidencial y, finalmente, ser ratificada. Entre los senadores republicanos que emitieron un voto negativo se encontraban: Thom Tillis de Carolina del Norte, Lisa Murkowski de Alaska, Mitch McConnell de Kentucky y Susan Collins de Maine.
La inesperada disidencia de este grupo de republicanos ocurre en un momento en que diversas facciones del partido han expresado su descontento por varias decisiones del presidente Trump, como su intervención en el conflicto con Irán y un acuerdo con el Servicio de Impuestos Internos (IRS) que buscaba otorgar inmunidad a su núcleo familiar.