La empresa Dominicana de Cales, S.A. (DOCALSA) ha desmentido categóricamente las acusaciones sobre un presunto daño a la Cueva del Tándem, ubicada en el Monumento Natural Las Cuevas del Pomier. La compañía sostiene que sus operaciones se enmarcan en un plan de remediación ambiental aprobado por el Ministerio de Medio Ambiente y que no hay pruebas de afectación a cavidades de valor antropológico. Afirman que los trabajos se realizan fuera de la zona protegida y no involucran extracción minera.
La corporación Dominicana de Cales, S.A. (DOCALSA) rechazó el jueves las acusaciones presentadas por agrupaciones ecologistas y académicas, las cuales alertaron sobre un supuesto impacto en una cavidad conocida como la Cueva del Tándem, dentro del Monumento Natural Las Cuevas del Pomier. Mediante un comunicado, la entidad aseguró que no hay indicios que demuestren la destrucción o el detrimento de una cueva de relevancia antropológica como resultado de las labores que actualmente lleva a cabo en la región.
Según su explicación, las tareas corresponden exclusivamente a un Plan de Remediación Ambiental que fue aprobado por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales en noviembre de 2025, a través del convenio número DJ-AC-1-2025-00145. DOCALSA afirmó que las intervenciones fueron evaluadas previamente mediante estudios técnicos y ecológicos que incluyeron análisis geológicos, hidrológicos y de estabilidad del suelo. La empresa señaló que dichos estudios concluyeron que en la superficie intervenida no existen fuentes de agua susceptibles de ser afectadas por los trabajos autorizados.
De igual modo, garantizó que las actividades se efectúan fuera de los límites de la zona de protección donde se localizan las cuevas de importancia antropológica que constituyen una parte del legado arqueológico de Las Cuevas del Pomier.
Niega actividades de extracción minera
La compañía especificó que el proyecto actualmente en desarrollo no incluye operaciones de extracción de minerales ni la apertura de nuevas áreas de explotación. Conforme a la empresa, el propósito de las labores es recuperar terrenos previamente impactados, estabilizar áreas intervenidas en el pasado y contribuir a la restauración ambiental del entorno. DOCALSA indicó además que el proceso es supervisado por una empresa auditora independiente aprobada por el Ministerio de Medio Ambiente, la cual verifica que las labores se lleven a cabo conforme a las autorizaciones concedidas y a los parámetros técnicos establecidos.
Dispuesto a colaborar con investigaciones
La empresa manifestó su disposición a colaborar con cualquier indagación técnica que las autoridades consideren necesaria para esclarecer las denuncias difundidas en los últimos días. “Valoramos y respetamos el interés de los diversos sectores de la sociedad en la salvaguarda de Las Cuevas del Pomier, un patrimonio de relevancia nacional e internacional”, expresó la compañía en el documento. No obstante, sostuvo que cualquier conclusión sobre posibles afectaciones debe estar fundamentada en evidencia científica verificable, estudios especializados y los procedimientos institucionales correspondientes.
Las declaraciones de DOCALSA se producen después de que representantes de organizaciones ambientales, académicos y especialistas expresaran inquietud por presuntas intervenciones en zonas cercanas al sistema cavernario de Las Cuevas del Pomier, considerado uno de los principales tesoros arqueológicos y culturales de República Dominicana. La empresa reiteró que continuará ejecutando los trabajos autorizados bajo la supervisión de las autoridades competentes y mantendrá una política de transparencia y cooperación con los sectores involucrados.