En Caracas, activistas venezolanos han hecho un llamado al Gobierno de Estados Unidos para que interceda y prevenga más fallecimientos de parientes de presos políticos. Esta petición surge un mes después de la muerte de Carmen Navas, madre de Víctor Quero, quien falleció bajo custodia estatal. Los manifestantes buscan la liberación de los detenidos y que se garantice la justicia para sus familias.
Un conjunto de defensores de derechos humanos en Venezuela ha solicitado a la administración de Estados Unidos que medie para evitar que más familiares de prisioneros políticos pierdan la vida en la nación suramericana. Esta petición se produce al cumplirse un mes del fallecimiento de Carmen Navas, progenitora de Víctor Quero, quien murió estando bajo la tutela del Estado.
“No deseamos que otra madre fallezca buscando o esperando a su hijo. Solicitamos a los representantes diplomáticos que, por favor, actúen como mediadores para que se libere a todos los prisioneros políticos”, declaró Francis Quiñones, madre del sargento segundo Jonathan Franco Quiñones, durante una movilización cercana a la embajada estadounidense en Caracas.
Los activistas instaron al Gobierno chavista, encabezado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, a implementar acciones “concretas, eficaces y urgentes” para evitar que “ninguna madre o abuela perezca esperando justicia”.
Durante la actividad, los asistentes exhibieron pancartas, carteles y fotografías de prisioneros políticos en el suelo, junto a un rosario elaborado con globos. Varias de las pancartas incluían demandas por la libertad de Venezuela y de los individuos considerados prisioneros políticos. La jornada concluyó con una vigilia frente a la entrada de la Embajada de Estados Unidos, donde los manifestantes encendieron velas y elevaron plegarias.
En mayo, el presidente estadounidense, Donald Trump, manifestó que su administración se esforzaría por asegurar la liberación de todas las personas encarceladas por motivos políticos en Venezuela.
Carmen Navas se transformó en un emblema de resistencia para los familiares de los prisioneros políticos tras su deceso en mayo, días después de que las autoridades confirmaran la muerte de su hijo Víctor Hugo Quero Navas, ocurrida diez meses antes mientras estaba bajo custodia estatal, y de la cual ella no recibió información a pesar de sus reiteradas peticiones.
El Ministerio del Servicio Penitenciario informó que Quero Navas estuvo recluido en la cárcel El Rodeo I, en el estado Miranda, desde el 3 de enero de 2025 y que fue trasladado a un hospital el 15 de julio del mismo año por “hemorragia digestiva superior y síndrome febril agudo”. Según el comunicado oficial, su muerte ocurrió casi diez días después debido a “insuficiencia respiratoria aguda secundaria a tromboembolismo pulmonar”.
La Fiscalía inició una investigación en mayo y el 2 de junio comunicó que las pesquisas permitieron “dictaminar que el deceso se produjo por un tromboembolismo pulmonar” y que no se encontraron “lesiones traumáticas” en el cuerpo de Quero. No obstante, la organización no gubernamental Foro Penal ha solicitado que la investigación sea independiente y cuente con apoyo internacional.
La ONG Foro Penal reportó el viernes pasado que en Venezuela hay 389 prisioneros políticos, de los cuales 39 poseen otra ciudadanía o doble nacionalidad. A través de la red social X, la organización especificó que, del total, 357 son hombres y 32 mujeres; además, 225 son civiles y 164 militares. Solo uno de los detenidos es menor de edad, mientras que el resto son adultos.
Foro Penal, que encabeza la defensa legal de los prisioneros políticos en el país, resaltó que desde 2014 registraron 19.133 detenciones por motivos políticos y estiman que más de 11.000 personas están sujetas a medidas restrictivas de libertad, como la prohibición de salir del país o presentaciones periódicas ante tribunales, medidas que consideran arbitrarias.
El Gobierno chavista niega la existencia de prisioneros políticos y sostiene que los detenidos han cometido delitos, una postura que disputan diversas ONG y partidos opositores.