Human Rights Watch (HRW) ha revelado que la Operación Metro Surge, implementada por autoridades federales de EE. UU. en Minnesota entre diciembre de 2025 y marzo de 2026, generó una severa crisis de derechos humanos. El informe detalla detenciones masivas, uso excesivo de la fuerza y discriminación racial, afectando gravemente la vida cotidiana y la seguridad de las comunidades locales. La organización urge a reformar el ICE y la CBP, y a mejorar la supervisión de las agencias migratorias.
La organización Human Rights Watch (HRW) ha denunciado que la Operación Metro Surge, llevada a cabo por autoridades federales de los Estados Unidos entre diciembre de 2025 y marzo de 2026, desencadenó una grave crisis de derechos humanos en el estado de Minnesota, particularmente en las metrópolis de Minneapolis y Saint Paul. Esta acusación se encuentra detallada en el informe titulado “Una crisis fabricada: comunidades de Minnesota aterrorizadas por el Gobierno federal”, publicado este jueves por la entidad, donde se documenta el impacto de las acciones realizadas durante dicho operativo. Según HRW, las tácticas empleadas en esta operación son consistentes con un patrón más amplio de despliegues masivos y abusivos por parte de agentes del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
El documento señala que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) detuvo aproximadamente a 4,000 inmigrantes en Minnesota, de los cuales más del 75 % no poseía antecedentes penales en territorio estadounidense. La organización también sostiene que durante el operativo fallecieron los ciudadanos estadounidenses Renee Good y Alex Pretti, y afirma que agentes federales amenazaron a residentes con el uso de fuerza letal al apuntarles con armas en múltiples ocasiones. Adicionalmente, se denuncia que los agentes rompieron ventanas de vehículos, empujaron al suelo a individuos que no ofrecían resistencia y emplearon dispositivos considerados menos letales contra manifestantes.
HRW indica, además, que se registraron actos de discriminación racial, manifestados en la detención, arresto o encarcelamiento de personas basándose en su aparente raza o etnia. Según el informe, más de 500 ciudadanos estadounidenses fueron detenidos durante protestas relacionadas con el operativo. La organización afirma que las acciones desarrolladas a lo largo de varios meses impactaron diversos aspectos de la vida diaria en Minnesota. Entre las consecuencias mencionadas se incluyen una disminución en la asistencia a centros de salud, ausencias escolares y dificultades laborales, todo ello motivado por el temor a los operativos migratorios.
Frente a esta coyuntura, HRW ha solicitado reformas en el ICE y en la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), así como el fortalecimiento de los mecanismos de supervisión, transparencia y rendición de cuentas para las agencias federales encargadas de la aplicación de las leyes migratorias.