Canadá Unifica Fuerzas Ante la Escalada Comercial con Estados Unidos

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Canadá ha mostrado una notable cohesión política, sindical y social en respaldo a su primer ministro, Mark Carney, tras el fracaso de las negociaciones comerciales con Estados Unidos. Esta unidad se manifiesta ante la perspectiva de una prolongada disputa arancelaria, defendiendo la soberanía nacional frente a las demandas de Washington. El país se prepara para una confrontación económica extendida, mientras Washington justifica sus acciones como contramedidas.

Este domingo, Canadá consolidó su apoyo al primer ministro Mark Carney y su postura firme frente a Estados Unidos, exhibiendo una sólida unidad en los ámbitos político, sindical y social. Esta cohesión surge ante la posibilidad de una extensa confrontación comercial con su vecino del sur, luego del estancamiento de las conversaciones con Washington.

Desde los principales medios de comunicación nacionales hasta los líderes provinciales y las organizaciones de trabajadores han respaldado la negativa de Carney a aceptar un acuerdo. Según explicó el día anterior, este pacto comprometía la soberanía canadiense, limitaba su capacidad para establecer acuerdos con otras naciones y afectaba gravemente a sectores vitales como el automotriz. Incluso el líder conservador, Pierre Poilievre, quien suele ser un crítico de Carney, declaró que Canadá no podía aceptar “un trato desfavorable” y solicitó unidad nacional frente a los gravámenes estadounidenses. La única voz discordante ha sido la primera ministra de Alberta, la conservadora populista Danielle Smith, quien apoyó la interrupción de las negociaciones, pero cuestionó la estrategia arancelaria canadiense.

Los sindicatos también han cerrado filas en torno al gobierno. Unifor, el sindicato privado más grande de Canadá, con una fuerte presencia en la industria automotriz, afirmó que los negociadores actuaron “de manera correcta” al abandonar la mesa de diálogo y solicitó represalias estratégicas contra Washington. Este respaldo se extiende a varios de los comentaristas políticos y económicos más influyentes del país, quienes este domingo argumentaron que acceder a las últimas exigencias de Washington habría implicado sacrificar la independencia canadiense sin garantizar la estabilidad comercial.

Un futuro comercial incierto

Canadá se alista ahora para una confrontación prolongada. Los nuevos gravámenes estadounidenses del 50 %, efectivos desde la medianoche del sábado, impactan aproximadamente 28.000 millones de dólares canadienses en exportaciones (equivalentes a unos 20.000 millones de dólares estadounidenses), principalmente productos manufacturados. Ottawa ha anunciado contramedidas “dólar por dólar” que comenzarán a aplicarse el 8 de septiembre.

El Royal Bank of Canada (RBC), una de las instituciones bancarias más importantes del país, estima que estas nuevas tasas podrían reducir alrededor de cuatro décimas el Producto Interno Bruto (PIB) canadiense. Sectores como la electrónica, textiles, muebles, madera y papel se encuentran entre los más vulnerables. Aunque el sector empresarial apoya la decisión de evitar un acuerdo perjudicial, advierte que la incertidumbre podría frenar las inversiones y persistir mientras Trump ocupe la Casa Blanca.

Trump reitera acusaciones contra Canadá

El presidente estadounidense mantuvo silencio durante todo el sábado, pero en la madrugada de este domingo volvió a criticar lo que ha descrito como “discriminación constante” y “trato inequitativo” hacia el comercio de Estados Unidos por parte de Ottawa. “¡Canadá quiere los beneficios de ser un estado, sin serlo! Además, durante muchos años han impuesto enormes aranceles a nuestros magníficos agricultores. ¡Se acabó!”, publicó el mandatario republicano en su red Truth Social.

Un día antes, el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, comentó a Fox News que “no hay nuevas conversaciones programadas con los canadienses” y añadió que estos nuevos aranceles son “contramedidas” ante lo que denominó “un año de represalias” por las políticas comerciales de Trump en lo que va de su segundo período. Gobernadores demócratas como Gavin Newsom de California y Abigail Spanberger de Virginia, criticaron los nuevos gravámenes contra un “socio comercial esencial” y un aliado histórico como Canadá, a la vez que señalaron el impacto negativo de una guerra comercial para los productores estadounidenses.

El exvicepresidente de Trump durante su primer mandato (2017-2021), Mike Pence, advirtió este domingo a la cadena CNN que la disputa comercial entre ambos países genera nuevos riesgos para la economía más grande del mundo, en un momento en que los consumidores estadounidenses ya enfrentan precios elevados.