Las recientes precipitaciones, vinculadas a una vaguada, han causado daños significativos en la infraestructura vial de República Dominicana. Cuatro importantes carreteras y un puente han sido impactados, provocando interrupciones en el tránsito y el aislamiento de varias comunidades. Las autoridades mantienen activados los protocolos de emergencia y recomiendan precaución a los ciudadanos.
En Santo Domingo, las precipitaciones vinculadas a un sistema de baja presión han comprometido cuatro grandes vías y una conexión sobre agua en República Dominicana. Así lo indica el reporte de situación número 4 del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), difundido el miércoles 28 de octubre.
Entre los sucesos comunicados, se encuentra la clausura temporal de la autopista Juan Pablo II, específicamente en el segmento cercano a la estación de peaje de El Naranjo. Esta interrupción se debe al incremento del caudal del río Yabacao, en la provincia de Monte Plata.
En El Seibo, el desborde del río homónimo dejó aisladas a las localidades de La Cuchilla-Arroyo Grande y La Isabelita-La Piedra. Adicionalmente, un desprendimiento de tierra obstaculizó momentáneamente la circulación en el kilómetro 12 de la vía Miches-El Seibo, cerca del área de Cisneros, aunque la transitabilidad fue restaurada por el Ministerio de Obras Públicas.
En Cambita, San Cristóbal, otro deslizamiento de terreno impactó un sector de la calzada. De igual forma, los organismos oficiales informaron sobre obstáculos en las rutas a causa de la caída de árboles y postes de electricidad.
El COE mantiene en vigor sus planes de emergencia frente a las precipitaciones e insta a los conductores a no atravesar tramos anegados y a prestar atención a las indicaciones proporcionadas por las autoridades.