En un entorno global de incertidumbre, la República Dominicana ha obtenido en las últimas semanas valoraciones favorables de destacadas calificadoras de riesgo y entidades financieras internacionales. Estas evaluaciones resaltan la solidez de sus fundamentos macroeconómicos, la credibilidad de su política económica y las prometedoras perspectivas para su perfil crediticio, afianzando la confianza de los mercados en su estabilidad y crecimiento.
En un escenario global caracterizado por la inestabilidad económica y la fluctuación de los mercados, la República Dominicana ha sido objeto, en semanas recientes, de una serie de opiniones positivas por parte de importantes agencias de calificación de riesgo, bancos de inversión y organizaciones financieras internacionales. Todas estas evaluaciones concuerdan en subrayar la robustez de los principios macroeconómicos del país, la fiabilidad de su estrategia económica y fiscal, y las perspectivas alentadoras para su situación crediticia.
Las apreciaciones, emitidas de manera individual por J.P. Morgan, Bank of America, Fitch Ratings y el Banco Santander, reflejan la fe de los mercados globales en la habilidad de la economía dominicana para mantener la estabilidad macroeconómica, salvaguardar la sostenibilidad de las finanzas públicas y seguir impulsando un desarrollo fuerte y resiliente.
En este contexto, J.P. Morgan ajustó al alza su pronóstico de crecimiento económico para la República Dominicana en 2026, aumentándolo de 3.5 % a 4.3 %. Esta modificación se basó en la observación de que la economía dominicana ha mostrado un rendimiento superior al esperado y mantiene bases que la sitúan ventajosamente entre las economías emergentes.
De igual modo, Bank of America mejoró recientemente su recomendación sobre la deuda externa dominicana, enfatizando que la fortaleza del sector turístico sigue respaldando el avance económico y potencia el atractivo de los bonos soberanos del país para los inversores internacionales.
Por su parte, Fitch Ratings indicó que la aprobación de la Ley 30-26, relacionada con Medidas Procrecimiento Económico, Simplificación Fiscal y Mitigación de la Crisis Internacional, contribuirá a atenuar el impacto fiscal derivado del incremento de los precios globales del petróleo. Asimismo, fortalecerá la permanencia de las finanzas públicas y permitirá mantener una trayectoria fiscal coherente con la estabilidad macroeconómica.
La agencia calificadora también puso de manifiesto la celeridad con la que se aprobó la iniciativa y aseguró que el fortalecimiento de la base de ingresos estatales, junto con la recuperación del crecimiento económico y la resistencia demostrada por la economía dominicana, constituyen elementos favorables para la evolución futura de la calificación soberana del país.
A estas valoraciones se suma Santander, cuyos economistas consideraron que la rápida aprobación del plan anticrisis refuerza la flexibilidad de la política fiscal, disminuye los riesgos de deterioro de las cuentas públicas y mejora los indicadores de liquidez y sostenibilidad de la deuda gracias al aumento de los ingresos estructurales. La entidad señaló, además, que este fortalecimiento incrementa el potencial de futuras mejoras en la calificación crediticia de la República Dominicana dentro de la categoría BB.
En este sentido, el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, afirmó que la coincidencia de estos análisis representa una señal importante de confianza para el país. “Que instituciones independientes de reconocido prestigio internacional concuerden en destacar la solidez de la economía dominicana confirma que las políticas aplicadas por el Gobierno continúan fortaleciendo la confianza de los mercados. Estos reconocimientos reflejan el compromiso del país con la estabilidad macroeconómica, la sostenibilidad fiscal y la adopción de medidas orientadas a preservar el crecimiento económico y mejorar continuamente nuestro perfil crediticio”, manifestó el ministro.
El funcionario resaltó que estas evaluaciones se producen en un contexto internacional particularmente desafiante y demuestran la capacidad de la República Dominicana para responder de forma oportuna a los impactos externos, manteniendo la confianza de inversores, organismos multilaterales y mercados financieros.
Con estos pronunciamientos, la República Dominicana continúa consolidándose como una de las economías con mejor rendimiento en América Latina y el Caribe, apoyada en fundamentos macroeconómicos sólidos, una gestión responsable de las finanzas públicas y una agenda de reformas orientada a fortalecer la resiliencia, la competitividad y el crecimiento sostenible.