El senador Franklin Romero destacó el significativo progreso alcanzado en la reforma de la Ley Orgánica de la Policía Nacional, un proyecto crucial para modernizar la institución. La comisión que presidió realizó un exhaustivo análisis para reforzar la transparencia, profesionalización y control. Esta iniciativa busca fortalecer el mando civil, ampliar las capacidades de investigación interna y establecer un régimen disciplinario más estricto, entre otros aspectos clave.
El legislador por la provincia de Duarte, Franklin Romero, resaltó la labor efectuada por la Comisión Especial del Senado que él encabezó, dedicada al estudio de la propuesta de modificación a la Ley Orgánica de la Policía Nacional. Él calificó esta iniciativa como esencial para potenciar el proceso de transformación y actualización de dicha entidad.
Romero detalló que la comisión llevó a cabo un extenso proceso de examen y consultas, revisando cada disposición del documento con el objetivo de fortalecer la claridad, el nivel profesional, la disciplina, la eficacia y la supervisión institucional de la Policía Nacional.
Entre los ajustes principales introducidos por la modificación se encuentran el reforzamiento del dominio civil sobre la corporación policial, al estipular explícitamente que el mandatario de la República ejerce la máxima autoridad de la institución, ya sea directamente o por intermedio del Ministerio de Interior y Policía. También se expanden las facultades de la Dirección de Asuntos Internos para indagar sobre casos de corrupción, supervisar operaciones secretas y controlar el manejo de información confidencial. Además, se fortalecen las funciones del Consejo Superior Policial, se prohíben las asignaciones permanentes de oficiales a empresas privadas, se incorporan mayores garantías para los ciudadanos durante las revisiones preventivas y se instaura un nuevo esquema de sanciones que divide las tareas de investigación y resolución, con penalizaciones más severas para comportamientos vinculados con la corrupción, la discriminación y el abuso de poder.
El senador Franklin Romero enfatizó que la propuesta de reforma a la Ley Orgánica de la Policía Nacional integra modificaciones orientadas a robustecer la institucionalidad, la transparencia y los mecanismos de supervisión interna de la entidad, entre los que se incluyen:
Mando supremo de la Policía Nacional
Desde el artículo 12, la reforma suprime un párrafo del texto original y establece de manera explícita que el presidente de la República ejerce el mando supremo de la Policía Nacional, de forma directa o a través del Ministerio de Interior y Policía. Esta modificación simplifica la disposición y reafirma la subordinación de la institución al poder civil.
Fortalecimiento de la Dirección de Asuntos Internos
Además de investigar, la Dirección de Asuntos Internos asume nuevas atribuciones para supervisar operativos encubiertos, verificar pruebas de integridad del personal, controlar el manejo de información clasificada y presentar informes periódicos al ministro de Interior y Policía y al Consejo Superior Policial sobre incidentes de corrupción y lazos de agentes con estructuras delictivas.
Ampliación de funciones del Consejo Superior Policial
La reforma expande las atribuciones del Consejo Superior Policial, que ahora deberá monitorear indicadores de gestión, analizar datos criminales, aprobar proyectos de modernización, infraestructura, tecnología y presupuesto, evaluar ascensos y jubilaciones, así como conocer reportes sobre traslados de oficiales y asignaciones de protección policial.
Restricción del uso de policías fuera de sus funciones
El proyecto elimina las asignaciones constantes de agentes a entidades privadas, corporaciones o fundaciones y las restringe únicamente a instituciones públicas. Adicionalmente, incorpora sanciones administrativas, civiles y penales para las autoridades que empleen personal policial en tareas ajenas a la seguridad ciudadana.
Nuevas reglas para los registros preventivos
La reforma redefine las condiciones para llevar a cabo revisiones superficiales e incorpora salvaguardas como la prohibición de basarlas en perfiles raciales o estereotipos, el uso obligatorio de cámaras corporales durante el procedimiento, el derecho del ciudadano a grabar la actuación policial y la prohibición de desnudos forzados o tocamientos en áreas íntimas. También prioriza el uso de detectores electrónicos o caninos antes del contacto físico.
Nuevo régimen disciplinario
El proyecto reemplaza el modelo donde una misma estructura investigaba y decidía los expedientes disciplinarios por otro que separa esas responsabilidades entre inspectores instructores, encargados de investigar y formular acusaciones, e inspectores de decisión, responsables de juzgar las infracciones.
Ampliación de las faltas muy graves y reorganización de sanciones
Se incorporan nuevas faltas relacionadas con corrupción, acoso sexual y laboral, manipulación de sistemas informáticos, alteración de pruebas digitales, discriminación, maltrato animal, apropiación de bienes públicos y violaciones a la cadena de custodia. Del mismo modo, las sanciones se reestructuran según la gravedad de la infracción y se exige que toda resolución disciplinaria esté fundamentada en los principios de proporcionalidad, legalidad y debido proceso.
Modificación del régimen de pensiones
La iniciativa modifica el régimen transitorio de pensiones mediante un esquema que armoniza los derechos adquiridos de los miembros que ingresaron bajo legislaciones anteriores con el nuevo Plan Especial de Pensiones de la Policía Nacional.