Un vuelo de Ryanair con destino a Memmingen, Alemania, experimentó un incidente alarmante durante el despegue desde Salónica, Grecia. Un pasajero fue parcialmente succionado por una ventanilla rota debido a una pieza de motor desprendida, lo que provocó una despresurización de la cabina. El piloto realizó un aterrizaje de emergencia, y el pasajero afectado fue trasladado al hospital con quemaduras, aunque su cinturón de seguridad y la ayuda de otros viajeros evitaron consecuencias más graves.
Memmingen es una ciudad alemana situada a una hora y media en coche de Múnich. Ubicada al sur de Alemania y al norte del Lago Constanza, la ciudad ofrece un punto estratégico para recibir vuelos de quienes se dirigen a la capital bávara o a Suiza, lo que la convierte en un destino ideal para aerolíneas de bajo coste como Ryanair. Sin embargo, uno de sus vuelos con origen en Grecia no logró llegar a su destino tras un incidente grave.
"Medio cuerpo fuera del avión". Así describen fuentes consultadas por medios como Bloomberg o Reuters la situación de un pasajero a bordo de un vuelo de Ryanair que despegaba de Salónica, Grecia, con destino a Memmingen, Alemania. Según los reportes, un hombre fue succionado por la ventanilla del avión, quedando su torso parcialmente fuera del fuselaje. Afortunadamente, su cinturón de seguridad y la intervención de otros pasajeros impidieron que las lesiones fueran de mayor gravedad, aunque fue hospitalizado con quemaduras.
Medios griegos, incluyendo la versión local de CNN, explican que durante el vuelo hacia Alemania, los pasajeros escucharon un sonido similar al de un neumático reventando. Inmediatamente después, un pasajero se encontró con la cabeza y los hombros fuera de la aeronave.
Este evento fue provocado por la rotura de una pieza del motor, la cual impactó y rompió la ventanilla al instante. La ventanilla rota succionó al pasajero que ocupaba ese asiento, y la cabina sufrió una despresurización. La emergencia llevó al piloto a realizar un aterrizaje forzoso en Salónica, Grecia, donde los demás pasajeros fueron reubicados en otro avión para continuar su viaje a la ciudad alemana.
En Flight Radar se detalla que el incidente ocurrió cuando el avión había alcanzado los 15.000 pies de altura, en plena fase de despegue, según informó El Mundo. Esto significa que la aeronave superaba los 4.500 metros de altitud en ese momento. Tras el accidente, el avión tuvo que quemar combustible antes de aterrizar con la cabina despresurizada.
Cuando la cabina se despresuriza, el oxígeno en su interior se reduce drásticamente debido a la baja concentración de este gas a la altura de vuelo. En tales circunstancias, como sucedió en este caso, caen mascarillas de oxígeno desde la parte superior de los asientos, las cuales los pasajeros deben colocarse de inmediato para asegurar una respiración normal.
Para permitir la supervivencia a grandes alturas, los aviones sellan herméticamente sus cabinas, simulando en su interior condiciones de presión equivalentes a unos 1.500 metros de altitud, muy distintas a la baja presión real del exterior. Esta diferencia de presión es la razón por la que, por ejemplo, un ser humano no puede abrir la puerta de un avión en pleno vuelo, ya que requeriría una fuerza imposible de ejercer.
El problema surge cuando, como en este incidente, un elemento externo rompe una ventanilla, causando un cambio repentino de presión en la cabina. Esto puede resultar en situaciones similares al caso de Aloha Airlines, donde un hombre fue expulsado por no llevar el cinturón de seguridad puesto.
Es el propio cambio de presión el que genera una fuerza tan grande que el aire sale del avión arrastrando los objetos a su paso. Y entre esos objetos puede encontrarse una persona que no tenga el cinturón de seguridad abrochado.
Actualmente, las autoridades aéreas deben investigar la causa de la rotura de la ventanilla y determinar si, como se sospecha, se debió a una pieza defectuosa del motor. El avión involucrado es un Boeing 737-800, fabricado en Estados Unidos. Ryanair opera exclusivamente con aviones Boeing, con una flota que supera los 600 aparatos de este tipo. Las autoridades de Macedonia del Norte serán las encargadas de dirigir las investigaciones, dado que el accidente ocurrió cuando el avión ya se encontraba en su territorio.