Una tendencia emergente muestra que empresas estadounidenses están recurriendo a DeepSeek, una compañía china de inteligencia artificial, como proveedor. Este cambio, considerado improbable hace poco, se debe principalmente a la necesidad de gestionar costos crecientes en IA. Aunque no ha superado a los líderes del mercado, DeepSeek está ganando visibilidad como una alternativa rentable en el panorama tecnológico.
Hasta hace poco, la idea de que una empresa estadounidense contratara directamente a una compañía china como DeepSeek para servicios de inteligencia artificial habría sido, como mínimo, sorprendente. Esto se debe a que el sector de la IA empresarial parecía estar dominado por las grandes corporaciones de Silicon Valley, junto con preocupaciones sobre la seguridad de los datos y la dependencia tecnológica. Sin embargo, los elevados costos de la IA a gran escala están llevando a algunas empresas a buscar opciones más allá de sus proveedores habituales.
El dato. Una señal clara de esta tendencia proviene de la lista mensual de Ramp, una empresa neoyorquina que gestiona gastos corporativos y clasifica a los proveedores de software que sus clientes adquieren por primera vez. En junio de 2026, DeepSeek se posicionó en el primer lugar de esta clasificación. Este hallazgo fue también reportado por SCMP, que lo interpretó como parte de un movimiento de algunas compañías estadounidenses hacia soluciones de IA más económicas, en contraste con las ofertas de alto costo de OpenAI y Anthropic.
Qué mide Ramp. Es importante aclarar que este ranking no indica que DeepSeek haya superado a OpenAI o Anthropic en el uso empresarial general. Como se mencionó, Ramp clasifica a los proveedores que sus clientes adquieren por primera vez, lo que sirve como un indicador temprano de interés, pero no necesariamente de una cuota de mercado consolidada. En resumen, DeepSeek figura como un proveedor en ascenso dentro de este segmento de gasto, no como el nuevo líder de la IA empresarial en Estados Unidos.
No es solo código abierto. La distinción que hace Ramp es crucial, ya que diferencia entre utilizar un modelo de código abierto en la propia infraestructura y contratar directamente a DeepSeek como proveedor. En este caso, Kharazian afirma que los datos de gasto sugieren lo segundo, resumiéndolo así: “Las empresas están enviando y recibiendo datos directamente a través de DeepSeek”. Esta particularidad explica por qué el movimiento genera tanta atención. No se trata simplemente de empresas experimentando con tecnología china de forma aislada, sino de pagos directos y uso de sus servicios.
La explicación de fondo está en el coste. Kharazian indica que las empresas están adoptando una gestión más rigurosa del gasto en IA y que se esperaba un mayor interés por los modelos de código abierto o por opciones más económicas de OpenAI, Anthropic y Google. Lo que no anticipaba, según explica, era que empresas estadounidenses acabaran utilizando DeepSeek. Por lo tanto, el servicio chino se inserta en una discusión empresarial marcada por facturas que son cada vez más difíciles de ignorar.
La proporción importa. Aunque DeepSeek aparece ahora en una posición destacada en la lista mensual de proveedores en tendencia, sus cifras anteriores dentro del Ramp AI Index revelan que su presencia sigue siendo relativamente menor. Según Kharazian, la adopción empresarial de la compañía china pasó del 0,3% en enero de 2025 al 0,1% poco después, y en abril de 2026 se mantenía cerca de ese nivel. En el mismo índice, Anthropic y OpenAI acaparaban el 34,4% y el 32,3% respectivamente. La interpretación sensata, por lo tanto, no es que DeepSeek haya alcanzado a los líderes, sino que ha vuelto a captar la atención de algunas empresas estadounidenses.
La fotografía completa. Según la firma, las empresas no solo están considerando modelos chinos, sino también modelos de código abierto y plataformas de inferencia y despliegue de modelos como Fireworks AI, fal AI y DeepInfra. En cualquier caso, el mensaje para Silicon Valley es claro: algunas empresas estadounidenses están dispuestas a explorar alternativas que, hasta hace poco, parecían mucho más difíciles de contemplar.