Agentes policiales en EE. UU. utilizan el sistema de rastreo de matrículas Flock para acosar a exparejas

Tecnologia
El sistema Flock, una herramienta poderosa utilizada por las autoridades estadounidenses para rastrear matrículas y reconstruir movimientos de vehículos, ha sido fundamental en la resolución de numerosos crímenes. Sin embargo, su uso indebido por parte de algunos agentes para vigilar y acosar a sus exparejas y seres queridos ha generado preocupación, revelando una faceta oscura de esta tecnología de seguridad pública.

Las autoridades estadounidenses disponen de una herramienta avanzada que lee matrículas y posibilita la reconstrucción de los desplazamientos de cualquier vehículo. Esta tecnología, conocida como Flock, ha sido crucial en la resolución de cientos de delitos, pero también está siendo empleada por ciertos agentes policiales para monitorear y controlar a sus parejas y exparejas.

Qué ha pasado. Se ha reportado el caso de un agente de Orange City, California, que durante el verano de 2024 consultó la matrícula de su expareja en 69 ocasiones a través del sistema. Adicionalmente, buscó la matrícula de su madre 24 veces y la de su padre 15 veces. Utilizando esta información, el agente aparecía en los lugares donde ella se encontraba, además de acosarla con llamadas constantes y haber introducido un AirTag en su cartera. Fue acusado de acoso y delitos informáticos, resultando en una condena de un día de prisión y cinco años de libertad condicional.

No es un caso aislado. Según un estudio del Institute for Justice, este no es el único incidente en el que un agente ha utilizado lectores de matrículas para acosar a sus parejas o exparejas. Se han documentado al menos 18 casos conocidos en los últimos años que han culminado en condena, aunque se presume que hay muchos más sin detectar. Los ejemplos incluyen el control de parejas, exparejas y sus nuevas relaciones, así como la persecución de desconocidas, como el caso de un policía que rastreó y detuvo a una mujer que había conocido en un rodaje porque le había gustado.

Qué es y cómo funciona Flock. Flock es una empresa de “tecnología de seguridad pública” que opera una vasta red de cámaras de lectura automática de matrículas. Estas cámaras registran todos los vehículos que transitan, y una plataforma en la nube almacena los datos, permitiendo reconstruir los movimientos de cualquier vehículo a lo largo del tiempo. El sistema también identifica coincidencias con órdenes de arresto, personas desaparecidas y vehículos robados, emitiendo alertas cuando detecta una coincidencia.

Muy efectivo, pero. Como se mencionó, Flock ha sido fundamental para resolver numerosos casos. La propia empresa afirma que hasta 700.000 crímenes al año se resuelven con su tecnología, y sostiene que delitos que antes quedaban impunes, como los atropellos con fuga, ahora se investigan y terminan en detenciones. Sin embargo, el problema radica en que para utilizar el sistema no se requiere una orden judicial, solo un usuario y contraseña que posee cualquier policía. Muchos agentes documentan sus búsquedas con pretextos vagos o falsos para encubrir un uso indebido.

Qué dice Flock. En declaraciones, la empresa se defendió de las acusaciones, señalando que están al tanto de estos casos, que son una minoría y que salieron a la luz “gracias a las funciones de transparencia y rendición de cuentas incorporadas”. Es cierto que las funciones de auditoría han sido útiles para detectar algunos casos, aunque también ha habido situaciones de acoso que se han prolongado durante años antes de ser descubiertas. Además, la auditoría se complica debido al gigantesco volumen de búsquedas, que supera el millón y no cabe en una única hoja de cálculo.

Have I been Flocked? Así se denomina la web independiente que surgió como respuesta a esta problemática. A través de esta plataforma, los ciudadanos pueden introducir su matrícula y verificar si ha sido buscada en el sistema, comparando con registros internos filtrados. Flock ha intentado sin éxito que se cierre esta plataforma, argumentando que permite la divulgación de información personal de policías (doxxing) y podría comprometer investigaciones.