La FIFA atraviesa un período de incertidumbre respecto a la elección de la sede para la final del Mundial 2030, que será coorganizado por España, Marruecos y Portugal. Aunque reportes previos sugerían a Marruecos como posible anfitrión, la FIFA ha desmentido cualquier promesa. La pugna entre España y Marruecos se intensifica, en medio de tensiones geopolíticas y deportivas que mantienen la decisión pendiente.
La reciente agitación dentro de la FIFA, evidenciada por la reunión de emergencia en Rabat con su presidente Gianni Infantino en las oficinas africanas de la organización, ha fortalecido la posibilidad de que Marruecos, con su nuevo estadio en Casablanca, albergue el partido decisivo de la Copa Mundial 2030, evento que será compartido por España, Marruecos y Portugal. Esta información fue inicialmente reportada por The Times en Inglaterra. No obstante, al concluir el comité en Rabat, un representante de la FIFA declaró enfáticamente a EFE: «Es incorrecto y engañoso afirmar que el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, haya prometido algo relacionado con la ubicación de la final de la Copa del Mundo de la FIFA 2030. La FIFA tomará una determinación a su debido tiempo».
No existe un cronograma oficial para definir la sede de la final de un Mundial. Por ejemplo, la de Qatar se anunció el 15 de julio de 2020, y el encuentro final tuvo lugar el 18 de diciembre de 2022 en el estadio Lusail de Doha, con un año y medio de anticipación. Para el torneo de 2030, restan menos de cuatro años. Sin embargo, los cambios en el panorama geopolítico y deportivo generan actualmente mucha incertidumbre, especialmente para España y Marruecos, quienes compiten por ser anfitriones del partido cumbre. El estadio Bernabéu de Madrid siempre figuró en los planes del Mundial 2030 como el favorito para la final. El conflicto entre la UEFA y la FIFA ha enfriado el ambiente, según fuentes de Efe, y la creciente influencia del lobby marroquí en la designación de la final complica que un país del territorio UEFA como España tenga garantizada la sede hoy en día.
Oficialmente, ni la comisión organizadora del Mundial en España ni la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) han comunicado públicamente la sede de la final, aunque siempre han considerado el Bernabéu y el Camp Nou como opciones. El periódico inglés The Times publicó que Gianni Infantino había ofrecido a Marruecos la final en el estadio de Casablanca, con capacidad para 115.000 espectadores. Las recientes visitas del presidente de la FIFA a Rabat, la más reciente con el Rey Mohammed VI con motivo del 27 aniversario de su coronación, siendo el único invitado internacional sin estatus diplomático, ya habían generado preocupación en el fútbol español. «El Mundial 2030 será el más espectacular de todos porque se celebrará en la nación más hermosa del mundo: Marruecos», expresó Infantino durante el evento.
El rechazo de la UEFA al plan de la FIFA de vender el 20 por ciento del Mundial a inversores privados es un elemento más en la larga serie de desencuentros entre ambas entidades. Antes de llegar a esta situación de confrontación institucional, la Copa Mundial de Clubes de 2025 ya había dejado secuelas. La FIFA impuso su iniciativa de organizar un Mundial de clubes con 32 equipos cada cuatro años. La UEFA lo criticó por el incremento de la carga de partidos y la incursión de la FIFA en el espacio de la UEFA. El Chelsea, ganador de la primera edición, obtuvo 100 millones de euros por el campeonato. Los clubes aceptaron debido a un reparto económico muy atractivo.
Las críticas contra Infantino desde el ámbito británico, en particular, y de varias figuras como Luis Figo, exjugador del Real Madrid y FC Barcelona, y asesor de Aleksander Ceferin en la UEFA, surgieron en plena reunión de la FIFA en Rabat. Figo solicitó la dimisión del presidente de la FIFA, el suizo Gianni Infantino, y calificó el comportamiento del dirigente en los últimos días como el «más bajo, deshonesto, cobarde e interesado» que ha presenciado. En un artículo publicado en el Daily Mail contra Infantino, a pesar de que este se retractó de vender participaciones de la Copa del Mundo, Luis Figo afirmó: «Podría redactar 10.000 palabras sobre los problemas en la FIFA, pero la solución se resume en cuatro. Infantino debe marcharse».
Inglaterra, Finlandia, Serbia y Suecia también expresaron su desaprobación en los días recientes. La República Checa, en cambio, sí mostró su respaldo a Infantino. Con la UEFA posicionada, África y Asia sí apoyan al actual presidente de la FIFA. Esto abre un panorama de inquietud para el próximo Congreso de la FIFA, en Rabat, el 18 de marzo de 2027, en el 77º Congreso de la organización. Durante las próximas horas, se conocerá la situación laboral del futuro del secretario general de la FIFA, Mattias Grafström, quien se mostró crítico con el plan de Infantino de crear FIFA Forward Enterprise (FFE), un proyecto para privatizar el Mundial, el cual fue retirado el pasado 31 de julio.