A pesar de una lesión que la mantuvo alejada del entrenamiento por tres semanas y las dudas previas a la competencia, Dahiana Ortiz logró una hazaña notable. La pesista dominicana se alzó con la medalla de oro en la categoría de 48 kilogramos de levantamiento de pesas en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, demostrando una inspiradora historia de superación y dedicación a su país.
La pesista dominicana Dahiana Ortiz reveló que no esperaba conseguir la presea dorada, dadas las difíciles circunstancias que enfrentaba, pero decidió confiar en su fe y dar lo mejor de sí por su nación.
“Me siento muy feliz y orgullosa de poder representar mi nación y poder entregarle la medalla de oro. No contaba con la medalla de oro; yo deseaba lo que la divinidad me concediera, y esto fue, y lo recibo con gran aprecio”, expresó Ortiz.
La deportista afirmó que el oro llegó como una bendición y que puso el resultado en manos de la providencia. “Estoy muy agradecida con la divinidad, ya que no contaba con la medalla de oro. Yo quería lo que Él me diera, y esto fue, y lo recibo con mucho cariño”, manifestó Ortiz.
Respecto a cómo transformó una actuación complicada en el arranque para levantar cien kilogramos en el envión y asegurar el oro, explicó que tuvo que modificar su forma de pensar y competir por el honor de representar a su país.
“Estamos aquí en mi patria y no puedo defraudar a mi nación por un malestar. Debo hacerlo, ya sea con dolor o con una dolencia, para poder representar dignamente a mi patria”, indicó.
Ortiz resaltó que la experiencia le deja una valiosa lección y un mensaje de constancia. “Ya sea con una herida o sin ella, todo es posible. No hay que renunciar a los anhelos, puesto que al final es Dios quien determina el camino que puedes seguir y los resultados se manifiestan”, afirmó.
La dominicana también valoró el respaldo recibido de su círculo familiar y de sus seguidores, quienes estuvieron presentes en la competencia. “Se siente muy bien y gratificante, ya que pudieron venir a apoyarme y nunca lo habían hecho en un evento. Solamente quería lucir muy bien para poder darles esa medalla y que ellos regresaran a casa contentos con mi logro”, dijo.
Finalmente, dedicó su victoria a todas las personas que hicieron posible su preparación: su federación, William Osuna, su madre, su entrenador Héctor Domínguez, su fisioterapeuta y su masajista. “Todos contribuyeron con un esfuerzo para que hoy yo pueda estar aquí”, concluyó Ortiz.