Un encuentro de fútbol en Bogotá fue interrumpido debido a serios enfrentamientos entre seguidores de Independiente Santa Fe y América de Cali en el estadio El Campín. La disputa, aparentemente iniciada por el intento de sustraer una bandera visitante, escaló rápidamente, requiriendo la intervención policial y la suspensión temporal del juego mientras se evaluaba la seguridad.
Serios altercados entre partidarios de Independiente Santa Fe y América de Cali forzaron la interrupción del encuentro que ambos conjuntos disputaban este sábado en el estadio El Campín de la capital colombiana. Los desórdenes surgieron, al parecer, por el intento de sustraer un estandarte perteneciente a los seguidores del equipo visitante.
Esta circunstancia motivó que centenares de aficionados de Santa Fe se movilizaran hacia la zona norte del recinto deportivo, donde se ubicaba la afición del América de Cali. Frente a la confrontación, efectivos policiales intervinieron en las tribunas y emplearon gases lacrimógenos con el propósito de dominar a los asistentes y detener la reyerta.
La situación, asimismo, obligó al colegiado Alejandro Moncada a ordenar el retiro de los futbolistas de ambas escuadras hacia los vestuarios, mientras se procuraba restablecer el orden dentro del escenario deportivo. Los sucesos tuvieron lugar en una situación particular para el América de Cali, al que la Dimayor y los clubes bogotanos permitieron jugar sus partidos en El Campín, dado que el estadio Pascual Guerrero todavía no cuenta con permiso de uso después del sismo del 10 de agosto.
La interrupción del juego ocurrió en medio de los disturbios provocados por los grupos de aficionados, mientras las autoridades valoraban las condiciones de seguridad indispensables para la reanudación del compromiso.