Elena Rybakina, la tenista kazaja que virtualmente se convierte en la número uno del mundo según la WTA, expresó este miércoles su enfoque en el Abierto de Estados Unidos. La atleta indicó que su máxima valoración de este logro llegará al concluir su trayectoria profesional, priorizando ahora su desempeño en las semifinales del torneo.
La tenista kazaja Elena Rybakina, quien virtualmente ocupa la primera posición en la clasificación de la WTA, manifestó el miércoles su plena concentración en su próximo encuentro de semifinales del Abierto de Estados Unidos. Comentó que la magnitud de este hito será plenamente apreciada al finalizar su carrera deportiva. «Representa mucho para mí, por supuesto, pero no le dedico demasiada atención. Es un gran logro y considero que lo valoraré y reflexionaré aún más sobre ello cuando concluya mi carrera», declaró Rybakina durante una rueda de prensa, tras su victoria en cuartos de final contra la china Zheng Qinwen.
El triunfo sobre Qinwen le aseguró a Rybakina los puntos necesarios para ascender a la primera posición mundial, poniendo fin a un dominio de 99 semanas por parte de la bielorrusa Aryna Sabalenka. «Será gratificante, al terminar, poder decir: 'He ganado estos torneos, he sido la número uno, es increíble'. Por ahora está muy bien, pero nunca se sabe cuánto tiempo se mantendrá», explicó la deportista kazaja.
Rybakina se enfrentará este jueves a la estadounidense Coco Gauff en su primera semifinal en Nueva York, un evento en el que, según sus palabras, está completamente enfocada. «Deseo seguir obteniendo títulos en los torneos, así que todos mis pensamientos están puestos en el siguiente partido», afirmó. Con su avance a semifinales, Rybakina se asegura salir de Nueva York con al menos 8.681 puntos en el ranking WTA, cifra que podría ascender a 9.901 si consigue ganar el campeonato el domingo. Sabalenka, por su parte, defiende los puntos correspondientes a su título de campeona vigente, con un máximo de 8.575. Rybakina se convertirá en la trigésima mujer en la historia en alcanzar el puesto número uno de la WTA.