Tras años de especulaciones, Apple lanza finalmente el iPhone Duo, su primer smartphone plegable con un diseño tipo pasaporte. Aunque llega tarde al mercado, esta demora ha permitido a Apple beneficiarse de los avances y soluciones que otras marcas han desarrollado, presentando un producto con una apariencia madura y sin los problemas comunes de las primeras generaciones de plegables. El dispositivo busca consolidarse en un segmento que, aunque tecnológicamente avanzado, aún no ha alcanzado la masificación.
Después de años de especulaciones, el iPhone plegable se ha materializado. Apple ha presentado el iPhone Duo, que, como anticipaban las filtraciones, adopta un diseño en formato de pasaporte, similar a modelos plegables de Huawei, OPPO, Samsung y Xiaomi. Apple incursiona en este sector cuando varias empresas llevan años lanzando este tipo de dispositivos.
Se podría argumentar que Apple llega tarde, lo cual es cierto. Sin embargo, esta tardanza es precisamente lo que permite que el iPhone Duo no se perciba como una primera generación con fallos, sino como un producto maduro. Apple no ha tenido que lidiar con diseños voluminosos y pesados, ni con pantallas que presentaban pliegues marcados o bisagras frágiles. Apple llega en un momento en que la competencia ya ha resuelto muchos de los desafíos.
Siete años que allanaron el camino a Apple
Aunque muchas marcas han explorado el mundo de los plegables, Samsung es el mejor ejemplo para observar su evolución. Ha lanzado nuevos plegables anualmente, en diversos formatos, lo que ha permitido apreciar los cambios y mejoras generación tras generación. Cuando Samsung lanzó el primer Galaxy Fold en 2018, el dispositivo enfrentó problemas graves: pantallas que se rompían inesperadamente, una capa protectora que los usuarios retiraban sin saberlo, y una bisagra que permitía la entrada de polvo. El producto estaba tan poco desarrollado que Samsung tuvo que posponer el lanzamiento para corregir todos los fallos. Además, su diseño era tosco, la bisagra no cerraba completamente, la pantalla exterior tenía marcos enormes y la cámara interior presentaba un notch gigante.
Al observar los Samsung Galaxy Z Fold8 y Fold8 Ultra, ya no se aprecian esos problemas. Son móviles ultradelgados, las pantallas ocupan toda la superficie, la bisagra se siente sólida, se pliega completamente y el pliegue de la pantalla es casi imperceptible. El iPhone Duo llega con la tarea ya hecha. A continuación, se detalla cómo se han resuelto cada reto en estos siete años.
La bisagra es clave
Este es uno de los puntos críticos, ya que de ella depende la durabilidad del dispositivo. Con los primeros Fold, Samsung prometía una vida útil de hasta 200.000 pliegues, equivalente a unos cinco años de uso. Sin embargo, muchos fallaban antes debido a la entrada de polvo en la bisagra o a golpes. Hoy, Samsung promete 500.000 pliegues en los nuevos Fold8, cifra similar a los Honor Magic V5 y Honor Magic V6. Otras marcas como Google y Motorola rondan los 350.000 pliegues.
La bisagra también ha permitido que los móviles plegables sean más delgados y ligeros. Con el Fold2, Samsung introdujo el sistema de bisagra oculta que evitaba la entrada de suciedad en la pantalla. Con el Fold4, reemplazaron la bisagra de engranajes por un mecanismo de movimiento lineal, lo que redujo el número de piezas internas y permitió adelgazar el perfil.
No fue hasta el Fold5 cuando, mediante un mecanismo que curvaba la pantalla en forma de gota de agua hacia adentro, lograron que la bisagra se cerrara por completo, sin dejar aquel pequeño espacio en medio. Continuaron mejorando la bisagra hasta la actual Armor FlexHinge, presente en los Fold7, Fold8 y también el Galaxy TriFold. Esta bisagra integra componentes de aleación de aluminio y un sistema de doble carril que distribuye la tensión, permitiendo un perfil más delgado y mayor durabilidad.
Pero si se habla de bisagras resistentes, hay que mencionar la Super Steel Hinge de los Honor Magic V5 y V6. Se trata de una bisagra de acero ultrarresistente de grado militar. Su resistencia a la tracción es de 2.300 MPa, lo que le ha permitido ganar un récord Guinness al soportar 104 kg en pruebas de levantamiento vertical.
La bisagra del iPhone Duo está compuesta por más de 100 piezas y cuenta con nervaduras de soporte que le confieren mayor rigidez. Además, la cubierta de la bisagra está impresa en 3D y recubierta de titanio reciclado de grado 5. También incorpora una matriz de imanes que asegura un cierre seguro y evita aperturas accidentales. La bisagra puede mantenerse a 90 grados, permitiendo usarlo apoyado en una mesa o en modo "tienda de campaña".
La arruga de la pantalla
En los primeros plegables, la arruga de la pantalla era muy evidente, tanto a simple vista como al pasar el dedo. Esto se debía a que las capas internas de la pantalla OLED no estaban bien equilibradas y, al doblarse, la tensión se concentraba en esa línea estrecha, causando fatiga en el material y generando la arruga. Reducir el pliegue ha sido uno de los mayores logros en estos siete años. Para solucionarlo, los fabricantes comenzaron a usar vidrio ultrafino (UTG), combinado con adhesivos ópticamente claros que reducen la fricción entre capas para distribuir mejor la tensión.
El avance más reciente de Samsung se denomina Flex Titanium, tecnología estrenada en los Fold8. Consiste en una fina película de aleación de titanio bajo el panel OLED y una placa de titanio perforada con microorificios en la zona de plegado, lo que permite flexibilidad sin sacrificar resistencia. Además de mejorar la resistencia de la pantalla, también ayuda a reducir notablemente el pliegue. Pero aunque Samsung ha mejorado mucho este aspecto, OPPO le llevaba la delantera desde el Find N2. El OPPO Find N6 cuenta con tecnología Zero-Feel Crease que hace que el pliegue prácticamente desaparezca gracias a su bisagra de titanio fabricada con impresión líquida 3D, que reduce las irregularidades de superficie de 0,2 a solo 0,05 milímetros. Además, lo combina con un cristal Auto-Smoothing Flex Glass, que permite que la forma se recupere casi por completo.
Para reducir la visibilidad del pliegue, Apple combina varias soluciones. La primera está en la bisagra, que sujeta el centro del panel para mantenerlo completamente plano cuando está desplegado. La segunda es la construcción multicapa de la pantalla: sus capas están unidas mediante adhesivos especiales que les permiten deslizarse entre sí al doblarse, como las páginas de un libro, reduciendo la tensión de flexión y evitando que el panel se deforme con el tiempo. Además, una placa de titanio situada bajo el panel refuerza la durabilidad, mientras que el acabado de nanotextura mate contribuye a disimular la arruga central.
Una autonomía decente
Lograr una buena autonomía en un móvil con una pantalla ya es un desafío, y con dos pantallas (una de ellas bastante grande) la situación se complica. La duración de la batería era muy limitada en los primeros plegables, principalmente por la falta de espacio debido a la bisagra. Las bisagras se han reducido, pero el grosor también, por lo que el espacio sigue siendo muy limitado. Los fabricantes lo resuelven integrando configuraciones de doble o triple batería distribuidas por los dos módulos. Además, el silicio-carbono, con mayor densidad energética, permite integrar baterías más grandes en menos espacio, como es el caso del Motorola Razr Fold y su batería de 6.000 mAh.
La batería del iPhone Duo se distribuye en dos celdas separadas, una a cada lado, aunque no se ha especificado la cifra en miliamperios/hora. Lo que sí se ha dicho es que tendrá una autonomía de hasta 31 horas de reproducción de vídeo con la pantalla interior y hasta 44 horas usando la pantalla exterior. También cuenta con carga rápida, que le permite alcanzar el 50% en 20 minutos.
La percepción de valor
A pesar del paso de los años, el precio de los plegables se ha mantenido bastante estable. Aquel primer Galaxy Fold ya costaba 2.020 euros, prácticamente lo mismo que el Fold8. Sin embargo, en 2018 había pocos argumentos a favor y demasiadas dudas sobre su utilidad y durabilidad. En siete años se han pulido los fallos, los diseños han mejorado y se ha demostrado que los plegables pueden ser dispositivos muy útiles para ver contenido multimedia o trabajar con varias aplicaciones a la vez. Los plegables han evolucionado de ser un experimento a un producto consolidado, y Apple lo sabe: no entra para probar si funciona, sino porque Android ya ha demostrado su viabilidad. Antes, quien compraba un plegable era un 'early adopter' dispuesto a asumir riesgos; hoy es alguien que busca un buque insignia con un diseño innovador y versátil.
El iPhone Duo es considerablemente más caro que sus rivales, con un precio de 2.339 euros para la versión de 256 GB y hasta 3.839 euros en la versión de 2TB. Es una cantidad muy elevada, incluso para un teléfono de gama alta, pero Apple posee algo que su competencia no: un ecosistema muy pulido y la base de usuarios más fiel de todo el mercado móvil.
El verdadero reto: que se venda
Y ahí reside el verdadero desafío para Apple. La madurez tecnológica de los plegables aún no ha logrado convertirlos en un producto de masas. Actualmente, los móviles plegables representan solo el 2% de las ventas globales de smartphones. Samsung, Honor, OPPO, Huawei y Xiaomi han logrado productos excelentes, pero siguen siendo una rareza para el gran público.
Apple tiene muchas de las herramientas necesarias para cambiar esa situación: una marca muy potente, un ecosistema difícil de abandonar y una enorme base instalada de usuarios de iPhone. Pero también debe enfrentar una contradicción compleja: está pidiendo más de 2.300 euros por un iPhone que no es el mejor iPhone en todos los aspectos, comenzando por unas cámaras que están por debajo de las de los modelos Pro. El éxito del iPhone Duo no dependerá de las especificaciones o el diseño, sino de algo mucho más difícil: convertirlo en un iPhone antes que en un plegable. Que el usuario no lo compre por curiosidad hacia el formato, sino porque quiere ese iPhone y acepta pagar más por tenerlo. Si Apple logra esto, podría dar el impulso que el mercado de los plegables lleva años esperando.