El Bayern Múnich comenzó su campaña en la Liga de Campeones con una victoria aplastante, demostrando su ambición por el título europeo. Tras un inicio reñido, el equipo bávaro desató una ofensiva imparable en la segunda mitad, superando la resistencia del Bodo/Glimt. Michael Olise fue una figura clave, contribuyendo con una asistencia y un doblete que sellaron la goleada alemana.
En su renovado esfuerzo por coronarse como campeón de Europa, el Bayern Múnich exhibió su superioridad desde el comienzo para iniciar su travesía continental con un triunfo contundente, una goleada que se consolidó después del descanso, cuando la oposición del Bodo/Glimt, la sorpresa de la temporada anterior, se desvaneció. Michael Olise prolongó su excelente momento. Contribuyó con el pase para el segundo gol, obra de Harry Kane, y culminó la victoria con dos anotaciones en la parte final, que redondearon el arrollador desempeño germano.
El equipo noruego dirigido por Kjetil Knutsen, que el año previo había superado a contendientes como el Manchester City o el Atlético Madrid y eliminado al Inter de Milán en la fase de repesca, disfrutó y mostró buen juego tras el intermedio. El club escandinavo había resistido hasta ese instante, pero se vio afectado por la lesión de su portero, el ruso Nikita Khaikin. Posteriormente, con el suplente Julian Lund en la portería, el rendimiento no fue el mismo.
El Bayern Múnich, semifinalista en la edición pasada y habitualmente cerca de la final, ya merecía haber tomado la delantera antes del descanso. El conjunto de Vincent Kompany es un aspirante constante que pudo haber anotado por medio de Joshua Kimmich, quien estrelló un balón en el poste, y de Jamal Musiala, que se encontró con una atajada del guardameta. No obstante, en la segunda mitad, el Bayern ofreció una exhibición, con goles de diversas formas.
No tardó en tomar la ventaja tras el intermedio y fue Jamal Musiala quien abrió el marcador, en la primera jugada del segundo tiempo. El segundo tanto llegó a la hora de partido, en una falta lateral lanzada por Michael Olise que Harry Kane, siempre presente en las acciones de gol, remató de cabeza. Nada podía ya detener al conjunto muniqués, que afrontaba el encuentro después de un empate sin goles en la jornada anterior de la Bundesliga.
El Bodo/Glimt cedió y recibió el tercer gol en el minuto 78, cuando Alphonso Davies recuperó un rebote de un saque de esquina y, desde fuera del área, ejecutó un disparo que Julian Lund no pudo detener. El cuarto, la guinda, fue el más espectacular. Obra de Olise. Kompany realizó numerosos cambios, pero mantuvo al francés en el terreno de juego. Un golazo, un tiro desde lejos, fue el cuarto, y el quinto, en el tiempo añadido, también provino de un remate desde la frontal. Fue el cierre del éxito alemán, una clara declaración de intenciones que, una vez más, evidenció la gran diferencia entre el principal candidato y la revelación.