La derecha política ha enfrentado una serie de contratiempos significativos en las últimas semanas, con reveses electorales y crisis políticas que han afectado a figuras prominentes en Brasil, Estados Unidos y Paraguay. Estos eventos, aunque dispares en su origen, marcan un periodo complicado para los sectores conservadores que previamente gozaban de considerable influencia y poder en la región.
El sector conservador atraviesa uno de sus periodos políticos más difíciles en el continente. La derrota de Flávio Bolsonaro en la contienda presidencial brasileña, el revés electoral sufrido por el Partido Republicano en Estados Unidos y la inestabilidad económica y política que ha puesto en aprietos al presidente paraguayo Santiago Peña, han caracterizado una semana de fuertes retrocesos para las corrientes conservadoras que hasta hace poco dominaban importantes posiciones de poder. A pesar de que los sucesos corresponden a realidades nacionales distintas, los desenlaces representan un golpe para tres referentes políticos de la derecha en la región.
En Brasil, el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, no logró acceder a la Presidencia y perdió la segunda vuelta electoral del 25 de octubre frente al actual mandatario Luiz Inácio Lula da Silva, quien consiguió el 51.79 % de los sufragios válidos, en contraste con el 48.21 % de su oponente. Esta derrota impidió el retorno del apellido Bolsonaro al Palacio de Planalto y extendió el control del Partido de los Trabajadores sobre el Ejecutivo brasileño. Flávio, quien había obtenido una pequeña ventaja en la primera ronda, fue finalmente superado por Lula en la votación decisiva, en una competencia marcada por una intensa polarización política.
Los republicanos pierden el control del Congreso estadounidense
El impacto también se sintió en el Partido Republicano de Estados Unidos, donde las elecciones de medio término del 3 de noviembre dejaron al presidente Donald Trump frente a un Congreso bajo dominio demócrata. Los resultados permitieron a la oposición retomar el control tanto de la Cámara de Representantes como del Senado, quitándoles a los republicanos el dominio de ambas instituciones y limitando el margen de acción de la Casa Blanca para avanzar en su agenda legislativa. Los republicanos perdieron siete escaños en el Senado, 25 distritos en la Cámara de Representantes y cinco gobernaciones, en unos comicios que también significaron un traspié para Trump, cuyo liderazgo fue central en la disputa.
Uno de los resultados más significativos fue la victoria del demócrata James Talarico en Texas, donde venció al republicano Mike Rogers y aseguró para su partido un escaño senatorial en un estado que no elegía a un demócrata para esa posición desde 1988. Este desenlace implica un cambio en el equilibrio de poder en Washington y establece un nuevo panorama para la segunda mitad del mandato de Trump, quien deberá enfrentar a una oposición con mayor capacidad para bloquear sus propuestas y supervisar su administración.
Paraguay: la crisis que terminó con la renuncia de Peña
A estos contratiempos se suma la crisis política y económica de Paraguay, que concluyó este jueves 5 de noviembre con la dimisión del presidente Santiago Peña, líder del conservador Partido Colorado. La salida del mandatario ocurrió en medio de las presiones generadas por el colapso de la entidad financiera digital Ueno Bank, cuya intervención por parte del Banco Central dejó a millones de usuarios sin acceso a sus cuentas y generó protestas en el país. Sin embargo, el Congreso paraguayo no aceptó la renuncia del presidente Peña, por lo que se enfrentará a un juicio político, el cual el mandatario de Paraguay afirmó que afrontará con la “frente en alto”. Ueno Bank contaba con aproximadamente tres millones de clientes en una nación de unos 6.5 millones de habitantes y gestionaba cerca de 850 millones de dólares en fondos públicos, incluyendo recursos asociados a instituciones estatales y pensiones.