Medio Ambiente en La Vega Investigará la Presencia del Pez Diablo en el Río Camú

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La dirección provincial de Medio Ambiente en La Vega ha anunciado que iniciará una investigación sobre la presencia del pez diablo en el río Camú. Esta acción surge a raíz de denuncias de pescadores locales, quienes reportan que esta especie invasora está desplazando a los peces autóctonos. La entidad colaborará con Codopesca para evaluar la situación y buscar soluciones conjuntas a esta problemática ambiental.

SANTO DOMINGO.– Francisco Ventura Ventura, director provincial de Medio Ambiente en La Vega, comunicó que asignará especialistas para examinar la existencia del pez diablo en el río Camú. Esta especie, considerada invasora, ha sido señalada por los pescadores de la región debido a su rápida proliferación y al desplazamiento de las especies marinas originarias.

El funcionario explicó que la supervisión y regulación de las especies acuáticas es competencia del Consejo Dominicano de Pesca y Acuicultura (Codopesca). No obstante, aseguró que Medio Ambiente también intervendrá para verificar la situación y coordinar acciones con la institución correspondiente.

“Vamos a designar personal técnico para llevar a cabo una indagación sobre este asunto y así, de manera colaborativa, tanto con Codopesca como nosotros en Medio Ambiente, comprobar la situación y buscar conjuntamente una solución a esta problemática”, afirmó Ventura Ventura.

Al ser consultado sobre las alternativas para erradicar esta especie exótica, el director advirtió que su conducta agresiva representa una amenaza para las especies locales, ya que compite con ellas y puede relegarlas de su entorno natural. También sugirió que la comunidad puede colaborar en la extracción de estos ejemplares del ecosistema.

Ventura Ventura señaló que el pez diablo habita en agua dulce y posee la capacidad de sobrevivir en entornos con escasos niveles de oxígeno y alta contaminación. Estas condiciones, según detalló, le otorgan ventajas para reproducirse y adaptarse a diversos hábitats.

La inquietud por la presencia del pez diablo en el río Camú no es reciente. Esta problemática ha sido documentada a través de trabajos de campo con el pescador Félix Frías, quien ha dedicado esfuerzos, con recursos propios y apoyos ocasionales, a capturar ejemplares y disminuir su cantidad en diferentes puntos del afluente.

En junio de 2026, se publicó un reportaje que mostraba las labores de captura en el río Camú, así como las posibilidades de comercialización y aprovechamiento de esta especie. Durante ese trabajo, Frías explicó que podían extraer miles de ejemplares diariamente y describió cómo los localizaban en nidos construidos en las riberas.

El seguimiento publicado el 1 de noviembre de 2026 reveló que el pescador continuaba realizando estas jornadas por cuenta propia, destruyendo cuevas y nidos donde se encuentran los huevos, con el objetivo de contener la reproducción de la especie. También se destacó la ausencia de una intervención constante de las autoridades en esa zona.

Los reportajes periodísticos también abordaron los riesgos ambientales y sanitarios asociados con esta especie, así como las alternativas para su utilización. Entre los antecedentes figura un proyecto experimental impulsado por el Ministerio de Medio Ambiente junto a AVSI y la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), iniciado en marzo de 2026 en la laguna Saladilla, Montecristi, para estudiar la transformación de los ejemplares capturados en harina destinada a fertilizantes orgánicos y suplementos para la alimentación animal.

En julio de este año también se informó sobre la posibilidad de replicar ese modelo en el río Camú, después de inspecciones técnicas y contactos con representantes de la zona. Sin embargo, hasta los datos disponibles no se había confirmado la implementación de ese proyecto en La Vega.

El anuncio de Ventura Ventura abre ahora la posibilidad de una evaluación oficial de una situación que se ha venido documentando junto a Félix Frías, mientras persiste la demanda de una respuesta coordinada para proteger las especies nativas del río Camú.