El exemir de Catar, el jeque Hamad bin Khalifa Al Thani, falleció este domingo a la edad de 74 años, según confirmó el Amiri Diwan, el organismo soberano del país. Gobernó la nación durante 18 años, siendo una figura central en su crecimiento y desarrollo antes de abdicar en favor de su hijo en 2013. Su legado se asocia con la transformación económica y el posicionamiento internacional de Catar.
El exemir de Catar, el jeque Hamad bin Khalifa Al Thani, falleció este domingo a los 74 años, según comunicó el Amiri Diwan, el organismo soberano de la nación. “Lamentamos la partida del gran líder de nuestra nación, su alteza el padre emir jeque Hamad bin Khalifa Al Thani, que Dios tenga misericordia de él, quien falleció esta mañana a la edad de 74 años”, indicaba la nota. “Que Dios tenga piedad de la gran alma que ha partido en esta nación y le conceda el perdón (…) Que Dios lo recompense generosamente por las grandes y duraderas obras que realizó por su nación y el mundo árabe e islámico, y que nos dé a todos paciencia y consuelo”, agregó el Amiri Diwan, sin especificar las causas de su deceso.
Hamad bin Khalifa fue emir de Catar desde 1995 y mantuvo ese puesto hasta que cedió voluntariamente el poder en 2013 para que su hijo Tamim bin Hamad Al Thani asumiera el mando. El emir fallecido tomó el poder derrocando a su padre, Khalifa bin Hamad Al Thani, mediante un golpe sin derramamiento de sangre, aprovechando un viaje oficial de este a Europa.
El jeque Hamad, quien estuvo al frente de Catar durante 18 años, fue una figura esencial en la consecución de las ambiciosas metas de este pequeño país del golfo Pérsico, rico en petróleo. Durante su mandato, la nación experimentó un notable progreso económico, social y cultural que fortaleció su posición en el ámbito internacional. Su hijo, el emir Tamim bin Hamad Al Thani, ha continuado el legado de una familia con más de un siglo de gobierno, destacando un rol importante en la proyección regional de Catar y en labores de mediación, además de logros deportivos como la organización del Mundial de 2022. Catar también experimentó años de agitación debido al bloqueo diplomático y comercial impuesto en 2017 por Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Egipto.