Después de casi 40 horas, Cuba ha logrado reactivar su Sistema Electroenergético Nacional tras un reciente apagón masivo. Sin embargo, una gran parte del país, aproximadamente el 55%, continuará experimentando interrupciones eléctricas significativas durante las horas de mayor consumo. Esta situación se agrava por una profunda crisis energética que afecta a la nación desde hace meses.
Cuba finalizó este domingo la reconexión de su red eléctrica nacional, el SEN, después de cerca de 40 horas desde el último corte de energía generalizado. Pese a esto, los principales racionamientos eléctricos de la jornada impactarán al 55% del territorio nacional durante el horario de máxima demanda, que se presenta en la tarde-noche.
La empresa eléctrica estatal, UNE, comunicó a través de sus plataformas digitales que todas las provincias estaban nuevamente enlazadas al SEN a las 06:30 hora local (10:30 GMT) de este domingo. Esto ocurre después de la cuarta interrupción del SEN en lo que va de 2026, la cual sucedió el viernes debido a "una falla en la línea de 220 kilovatios que une las ciudades de Santa Clara y Sancti Spíritus (zona central)".
Cuba atraviesa una severa crisis energética desde mediados de 2024, escenario que se ha intensificado con el embargo petrolero aplicado desde enero por Estados Unidos. Esta coyuntura ha provocado que los cortes de electricidad alcancen niveles históricos. La condición del SEN es "crítica", según ha reconocido el propio Gobierno cubano, con interrupciones en La Habana que superan las 35 horas continuas y en otras áreas de la isla con hasta tres días consecutivos sin servicio.
En este contexto, diariamente se registran manifestaciones de decenas de personas que, de manera pacífica y principalmente en la capital, exigen al Estado servicios básicos como electricidad, agua y alimentos. La insatisfacción social se manifiesta mediante cacerolazos, obstrucciones de calles y quema de residuos.
De esta manera, para este domingo, la UNE, entidad adscrita al Ministerio de Energía y Minas (Minem), anticipa para el horario de mayor consumo una capacidad de generación de 1.473 megavatios (MW) y una demanda máxima de 3.200 MW. Así, el déficit, la diferencia entre la oferta y lo que se solicita, será de 1.727 MW, y la afectación estimada, es decir, lo que se desconectará realmente para prevenir apagones sin control, alcanzará 1.757 MW.
Adicionalmente, en esta jornada, siete de las dieciséis centrales termoeléctricas permanecen sin suministrar energía al SEN debido a averías o labores de mantenimiento. Esta situación se explica por la antigüedad de las termoeléctricas en la isla, con décadas de funcionamiento y sin las inversiones necesarias. Esto provoca que la mayoría de las unidades generadoras del país, que son responsables del 40% de la matriz energética y que se nutren de crudo nacional, experimenten fallos recurrentes.
A esto se agrega que el otro 40% de la matriz energética, que depende de motores de generación que requieren diésel y fueloil importado, se encuentra paralizado por la escasez de materia prima, debido a la presión de Estados Unidos. El 20% restante de la matriz energética cubana se obtiene de gas y fuentes renovables, con un apoyo significativo de China. Diversos análisis independientes estiman que se requerirían entre 8.000 y 10.000 millones de dólares para revitalizar la infraestructura eléctrica en la nación caribeña.