El Tribunal de Apelación de Noruega ha revocado una decisión previa, negando la solicitud de arresto domiciliario a Marius Borg Høiby, hijo de la princesa heredera Mette-Marit. A pesar de que su madre se encuentra en lista de espera para un trasplante de pulmón, la corte consideró que existen riesgos significativos de reincidencia delictiva y contacto con presuntas víctimas. La resolución destaca que la condición de salud de la princesa no minimiza las preocupaciones procesales sobre el acusado.
El Tribunal de Apelación de Noruega ha rechazado la solicitud de confinamiento domiciliario presentada por Marius Borg Høiby, descendiente de la princesa heredera Mette-Marit. Høiby pretendía cumplir el resto de su detención preventiva en su hogar para acompañar a su progenitora, quien actualmente espera un trasplante pulmonar. Esta determinación anula un dictamen emitido días antes por un juzgado de primera instancia en Oslo, el cual había aprobado la medida, estimando que mantener al joven encarcelado suponía una carga excesiva tanto para él como para la princesa. No obstante, el tribunal de apelación aceptó los argumentos de la Fiscalía y concluyó que existe un alto riesgo de que Høiby cometa nuevos delitos o restablezca comunicación con algunas de las supuestas víctimas. En su resolución, los jueces consideraron que la condición médica de Mette-Marit no reduce los riesgos procesales que recaen sobre el imputado. La corte afirmó que el problema no se relaciona con la voluntad del joven, sino con elementos vinculados a su capacidad de autocontrol, estilo de vida y antecedentes recientes. Høiby, de 29 años, permanece bajo arresto preventivo desde el 2 de febrero, un día antes del inicio de su juicio. Esta no es la primera vez que intenta obtener prisión domiciliaria con vigilancia electrónica, ya que una petición similar fue previamente denegada por las autoridades judiciales.
La decisión judicial se produce pocos días después de que la Casa Real de Noruega informara que la princesa heredera Mette-Marit, de 52 años, ha sido incluida en una lista de espera para recibir un trasplante de pulmón debido al agravamiento de la fibrosis pulmonar crónica que padece desde 2018. Tras conocerse el estado de salud de su madre, la defensa de Høiby presentó una nueva petición para que pudiera salir temporalmente de prisión. Durante una audiencia celebrada esta semana, el joven aseguró que la situación familiar le causa una profunda angustia.
Marius Borg Høiby enfrenta uno de los procesos judiciales más mediáticos de Noruega en los últimos años. La Fiscalía solicita una pena de siete años y siete meses de prisión por más de 40 delitos, incluyendo cuatro casos de presunta violación contra mujeres que, según la acusación, se encontraban dormidas al momento de los hechos. Adicionalmente, se le imputan cargos por agresiones, amenazas, delitos relacionados con estupefacientes, alteración del orden público, daños a la propiedad y otros actos delictivos. La defensa, por su parte, solicita la absolución de las acusaciones más graves y acepta una condena de un año y seis meses por ciertos delitos que el propio acusado ha reconocido, entre ellos amenazas y transporte de marihuana. El veredicto final del caso está previsto para el próximo lunes.
Høiby, hijo de una relación anterior de Mette-Marit antes de su matrimonio con el príncipe heredero Haakon, no forma parte oficialmente de la familia real noruega. En ocasiones previas ha admitido públicamente problemas relacionados con el consumo de alcohol y drogas, además de trastornos psicológicos por los que ha recibido tratamiento.