El expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, quien recientemente fue indultado por Donald Trump tras cumplir parte de una condena por narcotráfico en EE.UU., regresa voluntariamente a su país. Su retorno busca que responda a imputaciones por presunto fraude y lavado de activos, un evento que pondrá a prueba la independencia del sistema judicial hondureño.
El exgobernante hondureño Juan Orlando Hernández, quien recibió un indulto del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mientras cumplía una sentencia de 45 años por tráfico de drogas y delitos vinculados a armas, tiene previsto regresar de forma voluntaria a Honduras este domingo. Su objetivo es presentarse ante la justicia para responder por supuestos delitos de fraude y lavado de dinero.
Este regreso del exmandatario representará un desafío para el sistema judicial de Honduras, según ha señalado el Consejo Nacional Anticorrupción. La entidad ha advertido que las instituciones deberán demostrar la aplicación imparcial de la justicia, sin otorgar privilegios.
Hernández, de 57 años, logró en su momento una considerable movilización de la población hondureña y se proyectó como un líder con carácter firme. Sin embargo, diversas decisiones tomadas durante sus mandatos generaron controversia, incluyendo su polémica reelección en el año 2017.
El político dirigió Honduras por dos periodos consecutivos, desde 2014 hasta 2022. En abril de 2022, apenas tres meses después de entregar el poder, se convirtió en el primer expresidente hondureño en ser extraditado a Estados Unidos.
En 2024, un tribunal federal en Nueva York lo sentenció a 45 años de cárcel por tres cargos relacionados con la importación de cocaína y el uso de armamento. Los fiscales estadounidenses lo acusaron de facilitar la entrada de más de 400 toneladas de cocaína a ese país y de aceptar sobornos de narcotraficantes, incluyendo a Joaquín “El Chapo” Guzmán.
La situación legal de Hernández cambió en diciembre de 2025, cuando recuperó su libertad tras ser indultado por Trump. El entonces presidente estadounidense afirmó que la Administración del expresidente Joe Biden, entre 2021 y 2025, había “tendido una trampa” al exgobernante hondureño.
Trump anunció el perdón presidencial el 28 de noviembre, justo antes de las elecciones generales hondureñas, las cuales fueron ganadas posteriormente por el conservador Nasry “Tito” Asfura, del Partido Nacional, al que también pertenece Hernández. Asfura asumió la Presidencia de Honduras el 27 de enero de 2026.
En abril de 2026, una corte de apelaciones estadounidense desestimó el recurso presentado por Hernández, considerando que este había quedado sin fundamento tras el indulto y anuló la sentencia del tribunal de distrito.
El regreso del exmandatario se materializará después de que un juez hondureño suspendiera temporalmente la orden de captura, la alerta migratoria y la notificación roja internacional de Interpol que pesaban en su contra. Esta decisión respondió a una solicitud de la defensa para que Hernández comparezca voluntariamente en el proceso conocido como Pandora II, vinculado al presunto desvío de fondos estatales para financiar una campaña política en 2013. La audiencia de declaración de imputado ha sido fijada para el 3 de agosto.