Los equipos de emergencia han comenzado a dominar el avance de los grandes incendios forestales que asolan el centro de España, con varios focos ya neutralizados. A pesar de que se esperan desafíos, la situación mejora tras la devastación de 77.000 hectáreas en Madrid, Ávila y Toledo, afectando a miles de personas.
Los equipos de extinción han comenzado a frenar el progreso de varios focos, algunos ya neutralizados, de los grandes incendios forestales que impactan el centro de España. Aún se anticipan momentos complicados, después de que 77.000 hectáreas fueran consumidas en las provincias colindantes de Madrid, Ávila y Toledo.
“En este momento, solo persisten algunas áreas activas donde se está trabajando. Esperamos que las condiciones climáticas de hoy nos permitan operar en todas esas zonas que están fuera de control, aunque no se trata de la totalidad del perímetro de los incendios, en absoluto”, explicó este domingo el teniente coronel Alfonso Arribas de la Unidad Militar de Emergencias (UME) en declaraciones a Televisión Española.
El mando militar detalló que se logró un progreso considerable en muchas partes del perímetro y se consiguió contener algunos frentes. Sin embargo, aclaró que el perímetro es tan extenso que resulta muy diverso y “muy discontinuo”, lo que significa que hay áreas que están frías, otras siguen activas y el fuego se reaviva en algunas o aparecen focos secundarios.
Los siniestros suman un perímetro total de 280 kilómetros, según la información proporcionada por la secretaria general de Protección Civil, Virginia Barcones, a la mencionada cadena pública.
El teniente coronel indicó que se espera una jornada “más favorable” para combatir las llamas y reducir la intensidad de los focos que aún permanecen sin control.
Por el momento, la zona más afectada por el fuego se encuentra en el valle del río Tiétar, un área de gran valor ecológico, donde el incendio avanza de norte a sur. Lo que sí se considera “estable”, añadió, es el incendio que se reactivó el sábado en Almorox (Toledo).
Arribas lidera la gestión operativa de los incendios en las tres provincias mencionadas, donde el Gobierno ha declarado la emergencia nacional y ha asumido el mando único para optimizar la agilidad y eficiencia de las operaciones.
Más de 100.000 afectados
Cerca de 90.000 habitantes de numerosas localidades del centro del país se han visto afectados por la virulencia y rápida propagación del fuego: 59.896 personas tuvieron que ser evacuadas, mientras que otras 29.867 permanecen resguardadas en sus hogares por razones de seguridad, según datos del Ministerio del Interior.