El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha viajado a Washington para reunirse con el presidente estadounidense, Donald Trump. La agenda se centrará en las crecientes tensiones con Irán y los esfuerzos diplomáticos relacionados con el estratégico estrecho de Ormuz. Esta visita se da en un contexto de divergencias sobre la estrategia a seguir en la región.
El mandatario de Israel, Benjamín Netanyahu, partió este lunes con destino a Washington. Allí, tiene previsto un encuentro con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en medio de las fricciones causadas por el conflicto con Irán y las gestiones diplomáticas concernientes al estrecho de Ormuz. Adicionalmente, Netanyahu asistirá durante su estancia al servicio fúnebre del senador estadounidense Lindsey Graham, reconocido como un importante aliado de Israel dentro del Congreso.
La reunión con Trump está agendada para este martes en la Casa Blanca, conforme a la información proporcionada por la oficina del líder israelí. El avión gubernamental israelí, conocido como Alas de Sión, despegó con un retraso de más de dos horas desde la base aérea de Nevatim, ubicada en Beerseba, al sur de Israel. La salida se efectuó desde una instalación militar, a diferencia del Aeropuerto Internacional Ben Gurión, su punto de partida habitual.
Según los registros de Flightradar24, la aeronave inicialmente tomó un rumbo hacia el este, sobrevolando el Mar Muerto, para luego dirigirse al norte antes de emprender su trayecto hacia Washington. La situación de Irán será uno de los temas centrales de la conversación. Estados Unidos detuvo durante el fin de semana una campaña de bombardeos que se extendió por dos semanas, mientras Teherán anunció que mantendría en pausa sus represalias siempre que Washington no reanudara los ataques.
Las discusiones también abordarán los esfuerzos para alcanzar un acuerdo que regule el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, una ruta crucial para el comercio global de energía. Irán sostiene que conserva el control de esta vía y asegura no haber solicitado reanudar negociaciones directas con Estados Unidos, aunque continúan los intercambios a través de países mediadores.
Según el periódico israelí Yedioth Ahronoth, el Gobierno de Netanyahu teme que un posible acuerdo entre Washington y Teherán permita a Irán recuperar su economía y reactivar el desarrollo de su programa nuclear y armamentístico. La visita ocurre, además, en un periodo de diferencias entre ambos gobiernos respecto a la estrategia regional. Netanyahu busca mantener la presión militar contra Teherán, mientras Trump evalúa una resolución diplomática que evite una nueva intensificación del conflicto.