Irán ha acusado al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, de usar a Estados Unidos como escudo para evitar una orden de arresto de la Corte Penal Internacional (CPI) por supuestos crímenes de guerra en Gaza. Estas declaraciones surgen tras afirmaciones de Netanyahu sobre un compromiso de Washington para actuar contra el tribunal. La situación subraya la creciente tensión regional y las profundas divisiones en torno a la jurisdicción y legitimidad de la CPI.
La nación iraní acusa al primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, de emplear a los Estados Unidos para eludir una orden de detención emitida por la Corte Penal Internacional (CPI) en su contra, relacionada con “delitos de guerra” en Gaza. Esto ocurre luego de que el líder israelí manifestara que Washington intervendrá contra el tribunal. “El jefe del gobierno sionista, quien enfrenta una orden de captura de la Corte Penal Internacional, declara con total descaro que el secretario de Estado de Estados Unidos le ha prometido tomar medidas contra el organismo judicial que lo está procesando”, escribió Kazem Gharibabadi, viceministro de Asuntos Exteriores de Irán, en un comunicado difundido en la plataforma X.
El diplomático afirmó que tanto Israel como Estados Unidos tildan a la CPI de “corrupta” porque “se atrevió a perseguir al delincuente protegido por Washington”. Las declaraciones de Gharibabadi se producen un día después de que Netanyahu indicara haber conversado con el jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, quien, según él, le reafirmó el compromiso de EE.UU. de actuar “con determinación” frente a la CPI, a la que el mandatario israelí calificó como una amenaza para la autonomía de las naciones democráticas.
Netanyahu también criticó al fiscal de la CPI, Karim Khan, tras una votación suscitada por acusaciones de conducta sexual inapropiada en su contra, las cuales el jurista británico niega y su equipo legal considera de índole política. La Corte Penal Internacional emitió en noviembre de 2024 órdenes de arresto contra Netanyahu y su entonces ministro de Defensa, Yoav Gallant, por presuntos crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad cometidos durante la ofensiva israelí en Gaza. Israel rechaza la jurisdicción del tribunal y desmiente las acusaciones.
Las críticas por parte de Irán tienen lugar en un ambiente de máxima tensión entre Irán, Israel y Estados Unidos, después de varios meses de confrontaciones.