Un tribunal en Corea del Sur ha dictado una sentencia de 18 meses de prisión contra el expresidente Yoon Suk-yeol. La condena se debe a violaciones de la legislación electoral, específicamente por realizar afirmaciones engañosas durante su campaña presidencial en 2022. Esta decisión judicial podría acarrear también importantes implicaciones financieras para el partido político al que pertenece el exmandatario.
Un tribunal surcoreano dictaminó el lunes la condena del exmandatario Yoon Suk-yeol a cumplir dieciocho meses de prisión. La razón de esta sentencia es la infracción de la normativa electoral al proferir declaraciones no veraces durante la contienda para las elecciones presidenciales de marzo de 2022, en las cuales resultó victorioso, conforme a lo informado por la agencia local Yonhap. La resolución judicial también podría generar repercusiones económicas para el Partido del Poder Popular (PPP), agrupación política a la cual pertenece Yoon. Según la legislación de Corea del Sur, la organización partidista podría verse en la obligación de reembolsar cerca de 40,000 millones de wones, equivalentes aproximadamente a 24 millones de euros, correspondientes al reintegro de los gastos de campaña recibidos tras superar el quince por ciento de los votos en dichos comicios.
La legislación electoral de Corea del Sur estipula que las formaciones políticas que obtienen al menos el quince por ciento de los sufragios en una elección presidencial tienen derecho a recuperar sus inversiones de campaña. Sin embargo, dicho beneficio se anula si el candidato es declarado culpable de quebrantar la ley electoral o si se le impone una multa superior a un millón de wones.
El tribunal concluyó que Yoon mintió en al menos dos ocasiones. La primera se produjo durante una conferencia de prensa en dos mil veintiuno, cuando desmintió haber conectado a un abogado con un funcionario de Hacienda, a pesar de que sí lo había hecho. La segunda ocurrió en una entrevista concedida en dos mil veintidós, donde aseguró que nunca se había reunido con un líder religioso en compañía de su cónyuge, si bien posteriormente se verificó que fue su esposa quien organizó ese encuentro.
La defensa del exjefe de Estado comunicó que presentará un recurso contra el veredicto, lo que podría llevar el caso al Tribunal Supremo en enero del próximo año, según Yonhap. Esta es la más reciente condena impuesta a Yoon Suk-yeol. En febrero, fue sentenciado a cadena perpetua por su intento de imponer la ley marcial en diciembre de dos mil veinticuatro, una resolución que resultó en su destitución como presidente de Corea del Sur.