Un operador del 911 escuchó gritos, llantos y un fuerte estruendo durante una llamada de emergencia hecha por un niño, justo antes de que se encontraran los cuerpos sin vida de la influencer Sara Gilson y su esposo, Jeremiah “Shawn” Duffey, en Owasso, Oklahoma. Las autoridades investigan el incidente como un aparente homicidio-suicidio. Este trágico evento culmina un periodo de dificultades legales para Gilson, quien había solicitado una orden de protección contra Duffey días antes.
Una llamada al número de emergencias 911, realizada por un menor, en la cual se distinguían alaridos, lamentos y un golpe fuerte, antecedió el hallazgo de los cadáveres de la creadora de contenido Sara Gilson, de 43 años, y su cónyuge, Jeremiah “Shawn” Duffey, de 48, en la localidad de Owasso, Oklahoma. Las autoridades clasificaron el suceso como un presunto homicidio-suicidio. Según informó la revista People, el empleado de emergencias comunicó a los agentes que intentó contactar nuevamente al niño tras recibir la llamada, que se efectuó a las 11:15 de la noche del jueves 23 de julio. “Pude oír a una mujer al fondo llorando y gritando. Algún tipo de ruido fuerte en el fondo”, narró el despachador a los oficiales que se dirigieron al domicilio. Los agentes llegaron al sitio apenas tres minutos después, a las 11:18 p. m., donde hallaron a la pareja sin vida.
Durante la comunicación, el operador también señaló que el hombre implicado era una persona que había sido buscada semanas antes tras ser señalada por un supuesto incidente con un menor, según publicó People. Posteriormente, el Departamento de Policía de Owasso confirmó que Gilson falleció al recibir un disparo supuestamente realizado por Duffey, quien luego se quitó la vida.
Sara Gilson había solicitado protección
Días antes de su deceso, Sara Gilson había iniciado procedimientos legales contra su esposo, de quien estaba en proceso de divorcio. El 10 de julio presentó una petición de orden de protección de emergencia, en la que afirmó que Duffey poseía un arma, había amenazado con suicidarse y se había fugado, según reportó The Oklahoman. La medida obligaba a Duffey a abandonar la residencia familiar y mantenerse a más de 90 metros de Gilson, con validez hasta el 24 de agosto. Ese mismo día, otra mujer presentó una orden de protección en representación de su hija de 15 años, quien formaba parte de un equipo juvenil de baloncesto entrenado por Duffey. De acuerdo con la denuncia, el hombre presuntamente besó y tocó a la adolescente. La madre también afirmó que Duffey le enviaba mensajes, la invitó a su habitación de hotel durante un torneo y le ofreció dinero para que guardara silencio.
No era la primera vez que Gilson recurría a la justicia. En 2021 presentó dos órdenes de protección contra Duffey, aunque ambas fueron desestimadas porque no asistió a las audiencias, de acuerdo con registros judiciales citados por People.
El video que se volvió viral antes de su muerte
Sara Gilson era estilista y creadora de contenido en TikTok, donde acumulaba cerca de 69,000 seguidores. En su cuenta compartía videos sobre moda, belleza, gastronomía y aspectos de su vida cotidiana. Dos semanas antes de morir, se hizo popular al participar en una tendencia de TikTok en la que los usuarios simulaban ser entrevistados por Netflix para un documental. “Preparándome para cuando Netflix estrene un documental sobre mi futuro exmarido, de quien acabo de descubrir que es un pedófilo”. En la descripción del video añadió: “Ojalá estuviera bromeando”.
Duffey nunca respondió públicamente a esas acusaciones antes de su muerte. Gilson era madre de dos hijos, fruto de una relación anterior, quienes aparecían con frecuencia en sus publicaciones. En una de ellas escribió que apoyar a sus hijos era “su cosa favorita”. Tras el fallecimiento, familiares y amigos iniciaron una campaña en GoFundMe para recaudar fondos destinados al cuidado de los menores. Su última publicación en TikTok fue el 21 de julio, dos días antes de morir. Sobre una fotografía en la que aparecía sentada en un bote mirando el agua, escribió: “Que lo que sea que fue eso nunca vuelva a encontrarme. Por favor, Dios.”