Keiko Fujimori asume la presidencia de Perú, marcando el retorno del fujimorismo al poder

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Keiko Fujimori se prepara para asumir la presidencia de Perú para el periodo 2026-2031, consolidando el regreso del fujimorismo al poder después de casi 26 años. La líder de Fuerza Popular alcanzó la victoria en su cuarto intento electoral, superando al candidato de izquierda Roberto Sánchez. Este acontecimiento marca un hito en la política peruana, con implicaciones significativas tanto a nivel nacional como regional, y establece a Fujimori como la primera mujer presidenta electa en la historia del país.

Keiko Fujimori, heredera política de su padre, el expresidente Alberto Fujimori, será investida este martes como Presidenta de Perú para el quinquenio 2026-2031. Este evento representa el regreso del fujimorismo al gobierno, casi veintiséis años después de que su progenitor dejara el cargo. La dirigente del partido Fuerza Popular obtuvo la Presidencia en su cuarta postulación electoral, tras no lograrlo en las tres votaciones anteriores. En los comicios de este año, venció por menos de cincuenta mil votos al aspirante de izquierda Roberto Sánchez, asegurando así el retorno de su movimiento político al poder ejecutivo.

El retorno del fujimorismo acontece casi veintiséis años después de la renuncia de Alberto Fujimori a la Presidencia, enviada por fax desde Japón, en medio de un escándalo de corrupción que también implicó a su exasesor Vladimiro Montesinos. Durante más de dos décadas, Keiko Fujimori asumió la dirección del movimiento fundado por su padre con el propósito de conseguir su liberación, reivindicar su gestión y recuperar la influencia política. El expresidente fue sentenciado a veinticinco años de prisión por crímenes de lesa humanidad y actos de corrupción. La actual presidenta también enfrentó desafíos judiciales. Entre 2018 y 2020, estuvo cerca de un año y medio en prisión preventiva mientras era investigada por presunto lavado de dinero relacionado con sus campañas electorales.

La dirigente, de 51 años, llegó al poder manteniendo una defensa explícita del legado de Alberto Fujimori, especialmente en el ámbito de la seguridad ciudadana. Ha prometido combatir el aumento del crimen organizado, las extorsiones y otras modalidades delictivas, empleando estrategias similares a las aplicadas durante la administración de su padre contra los grupos armados Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA). Sin embargo, esta postura genera desconfianza en sectores antifujimoristas y en organizaciones de derechos humanos, quienes recuerdan que el expresidente fue condenado por vulneraciones a dichos derechos durante su mandato.

Con su elección, Keiko Fujimori se convierte en la primera mujer elegida presidenta de Perú. Su ascenso al poder sucede tras una década de notoria inestabilidad política, periodo en el que el país tuvo ocho presidentes en diez años, debido a destituciones sucesivas promovidas desde el Congreso. Sus detractores argumentan que el fujimorismo contribuyó a esa crisis institucional al apoyar varios procesos de vacancia presidencial, mientras que Fujimori sostiene que nunca formó parte de esos gobiernos y que ahora buscará garantizar la estabilidad política.

En el ámbito económico, la mandataria contará con el respaldo del sector empresarial, especialmente después de confirmar la permanencia de Julio Velarde al frente del Banco Central de Reserva del Perú, cargo que ocupa desde hace dos décadas y es considerado un símbolo de estabilidad monetaria.

La llegada de Keiko Fujimori también fortalece el viraje hacia la derecha en América Latina. A la ceremonia de investidura asistirán, entre otros, el presidente de Argentina, Javier Milei; el de Bolivia, Rodrigo Paz; el de Chile, José Antonio Kast; el de Ecuador, Daniel Noboa; y el de Panamá, José Raúl Mulino. También participarán el rey Felipe VI de España, el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, además de dirigentes y exmandatarios como Alberto Núñez Feijóo, Jamil Mahuad, Eduardo Frei, Jeanine Áñez y Mireya Moscoso.