Descubrimiento de Nueva Enzima Acercaría a la Ciencia a Tratamientos Antienvejecimiento

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Científicos han logrado diseñar una enzima capaz de erradicar compuestos que se acumulan en los tejidos humanos con el paso del tiempo, abriendo un camino para futuras terapias contra enfermedades relacionadas con el envejecimiento. Este avance, publicado en Nature Communications, implica la degradación de productos finales de glicación avanzada (AGE), sustancias vinculadas al deterioro celular y diversas patologías crónicas.

Una enzima creada en laboratorio ha demostrado la capacidad de remover eficazmente uno de los elementos que se acumulan en los tejidos humanos conforme avanza la edad, un progreso que podría generar nuevas alternativas para el manejo de patologías asociadas al envejecimiento. Este descubrimiento fue divulgado el 16 de julio en la publicación científica Nature Communications.

Los investigadores desarrollaron una enzima con la habilidad de descomponer uno de los productos finales de glicación avanzada (AGE), que son compuestos que se forman cuando los azúcares reaccionan con proteínas y grasas dentro del cuerpo. Estas sustancias se van acumulando progresivamente en tejidos como el colágeno y están directamente vinculadas con el deterioro de las células, procesos inflamatorios y condiciones médicas como la diabetes, enfermedades cardiovasculares, daño renal y problemas oculares.

¿Por qué los AGE son importantes?

El mismo proceso químico que dota de color dorado a un pastel al hornearlo, ocurre, de manera considerablemente más lenta, en el organismo humano. Con el transcurso de los años, los tejidos corporales están expuestos de forma constante a una temperatura de aproximadamente 37 grados Celsius, lo cual favorece la creación de los AGE. Su acumulación provoca el endurecimiento de tejidos como el colágeno, disminuye su elasticidad y estimula procesos inflamatorios asociados con el envejecimiento y diversas enfermedades crónicas.

Durante varias décadas, los científicos intentaron desarrollar fármacos para prevenir la formación de estos compuestos, pero los resultados obtenidos fueron limitados.

Una táctica diferente

En lugar de impedir la formación de los AGE, la nueva investigación se enfocó en eliminarlos una vez que ya estaban presentes en el cuerpo. Para lograrlo, el equipo empleó inteligencia artificial para analizar las secuencias de ADN de más de 50,000 microorganismos, con la finalidad de identificar enzimas capaces de degradar estos compuestos.

Después de seleccionar varios candidatos, los investigadores optimizaron una enzima utilizando técnicas de evolución dirigida hasta desarrollar una versión altamente eficaz, denominada CMLase. Según el investigador principal, Cravens, la enzima logró eliminar AGE en muestras de tejido humano con resultados sorprendentes. “En el caso más extremo, tomamos piel humana de 70 años y devolvimos los niveles a los de una persona de 30 años”, afirmó.

Los autores aclararon que esto no implica que la piel haya rejuvenecido 40 años, sino que se redujeron los niveles de uno de los compuestos químicos asociados al envejecimiento.

Siguiente fase: evaluación en enfermedades

El equipo planea investigar la CMLase como una posible terapia para enfermedades oculares, particularmente aquellas vinculadas a la diabetes, donde los AGE se acumulan en la retina y el cristalino. En teoría, la enzima podría ser administrada periódicamente —o incluso en una única aplicación, dependiendo del caso— para disminuir la acumulación de estos compuestos inflamatorios.

Si los ensayos clínicos confirman su efectividad y seguridad, los investigadores consideran que esta tecnología también podría explorarse para mejorar la elasticidad del colágeno y tratar enfermedades cardiovasculares o renales relacionadas con el envejecimiento.

Expertos solicitan precaución

Aunque calificaron el hallazgo como prometedor, especialistas externos a la investigación señalaron que aún se trata de una prueba de concepto. John Baynes, bioquímico retirado de la Facultad de Medicina Floyd de la Universidad de Carolina del Sur, enfatizó que los AGE han sido objeto de estudio durante décadas y comparó su acumulación con el óxido que deteriora los materiales. Por su parte, Michael C. Jewett, bioingeniero de la Universidad de Stanford, aseguró que el trabajo representa un avance significativo en el diseño de enzimas con potencial terapéutico. “Todavía no es una solución clínica, pero esta prueba de concepto abre la puerta a posibles nuevas soluciones terapéuticas para la longevidad”, indicó.

A pesar de que aún se requieren ensayos en humanos para confirmar sus beneficios, el estudio propone una nueva estrategia para combatir las enfermedades asociadas al envejecimiento, al concentrarse en eliminar los compuestos que contribuyen al deterioro de los tejidos, en lugar de intentar evitar su formación.