Irán ha emitido una advertencia severa, declarando que impedirá el tránsito por el estratégico estrecho de Ormuz a cualquier embarcación vinculada a países o empresas que acepten la propuesta de Estados Unidos de utilizar activos iraníes congelados para indemnizar daños. Esta medida surge como respuesta directa a la sugerencia del presidente estadounidense de emplear dichos fondos en compensaciones por incidentes en la región. Teherán denuncia esta iniciativa como una agresión y un intento de desestabilización.
Este martes, Irán anunció que impedirá la circulación por el estrecho de Ormuz a las embarcaciones de cualquier compañía o nación que reciba dinero de sus recursos inmovilizados, luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, propusiera emplear esos fondos para compensar a los navíos afectados durante el conflicto.
“Comunicamos a todas las empresas y países que acepten la propuesta de Trump y empleen los activos iraníes bloqueados con este propósito que, de ahora en adelante, las Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán no autorizarán el paso de ninguno de sus buques por el estrecho de Ormuz”, declaró el coronel Ebrahim Zolfagari, portavoz del Cuartel General Central Jatam Al Anbiya, según reportó la agencia Tasnim.
El vocero militar criticó duramente a Trump por la idea de indemnizar a las embarcaciones que han sufrido perjuicios durante la guerra con los recursos congelados de Irán, y denunció los “actos de agresión” de Estados Unidos y sus “esfuerzos constantes por desestabilizar la zona”. “Advertimos al presidente criminal de Estados Unidos sobre las repercusiones de esta acción ilícita”, afirmó Zolfagari.
El jueves de la semana anterior, Trump declaró que Estados Unidos utilizará los activos iraníes inmovilizados para pagar los barcos y cargamentos dañados en los ataques en el Golfo y sus cercanías, afirmaciones que Teherán tildó de “precedente incendiario”.
Las declaraciones de Trump se produjeron en medio de la escalada entre Irán y Estados Unidos, que comenzó a principios de julio, después de que Teherán atacara buques mercantes en el estrecho de Ormuz en respuesta a la apertura, con respaldo estadounidense, de una vía alternativa de tránsito impulsada por Omán.
Teherán mantiene su postura de que los barcos solo podrán cruzar el estrecho utilizando la ruta indicada por las autoridades iraníes.
Washington respondió a las acciones iraníes en Ormuz con trece días consecutivos de bombardeos contra la República Islámica, tras dar por concluido el memorando de entendimiento alcanzado a mediados de junio para finalizar la guerra. Teherán replicó con el lanzamiento de misiles y drones contra objetivos estadounidenses en varias naciones de Oriente Medio.
Aunque los ataques mutuos han cesado desde el viernes, la navegación por el estrecho de Ormuz sigue restringida debido al bloqueo impuesto por Irán desde el 12 de julio. En respuesta, Estados Unidos restableció dos días después el cerco naval sobre puertos y embarcaciones iraníes en la zona.