Autor de Tiroteo Escolar en Georgia Recibe Cadena Perpetua sin Libertad Condicional

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Un juez en Georgia ha sentenciado a Colt Gray, quien a los 14 años perpetró un tiroteo escolar, a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. Esta decisión, la pena máxima para un menor en el estado, llega tras su declaración de culpabilidad por 55 cargos, incluyendo cuatro de homicidio intencional. La sentencia considera la edad del agresor al momento del incidente, prohibiendo la pena de muerte pero asegurando su encarcelamiento de por vida.

Un magistrado del estado de Georgia dictaminó este martes la condena a prisión de por vida, sin opción a liberación anticipada, para Colt Gray. Este joven, con solo catorce años en el momento de los hechos, fue responsable de la muerte de cuatro personas durante un ataque armado en un instituto. La sentencia impuesta constituye la máxima sanción permitida por la normativa estatal, dado que el acusado no había alcanzado la mayoría de edad cuando perpetró el asalto.

La resolución fue emitida por el juez Nicholas Primm, perteneciente al Tribunal Superior del condado de Barrow, después de una audiencia que se extendió por tres días. Durante este período, testificaron supervivientes, familiares de los afectados, investigadores y especialistas en el ámbito de la salud mental. Gray, quien actualmente tiene dieciséis años, admitió su culpabilidad el pasado viernes respecto a los cincuenta y cinco cargos presentados en su contra, entre ellos cuatro por homicidio premeditado, lo que evitó la realización de un juicio con jurado.

La legislación de Georgia prohíbe la aplicación de la pena capital a individuos que eran menores de dieciocho años en el instante de cometer un delito. Por esta razón, el tribunal debía determinar si el condenado tendría derecho a solicitar la libertad condicional en el futuro, una posibilidad que finalmente fue descartada con la imposición de una condena a prisión perpetua sin opción de excarcelación.

El letrado defensor del menor, Charlton Allen, calificó de “desproporcionada” la pena de prisión de por vida sin derecho a libertad condicional para un adolescente. El progenitor del joven, Colin Gray, también fue declarado culpable este mismo año de veintisiete cargos, incluyendo homicidio en segundo grado y maltrato infantil, por obsequiarle el arma de fuego que el muchacho utilizó, a pesar de las advertencias previas sobre la condición mental del menor.

El incidente armado tuvo lugar el 4 de septiembre de 2024 en Apalachee High School, una escuela secundaria ubicada en la localidad de Winder. Gray efectuó disparos con el arma que su padre le había obsequiado en Navidad y fue procesado, como adulto, por cincuenta y cinco delitos graves, entre ellos cuatro cargos de homicidio con dolo. El joven utilizó un rifle semiautomático tipo AR-15, cobrando la vida de los docentes Richard Aspinwall y Cristina Irimie, así como de los alumnos Mason Schermerhorn y Christian Angulo. Otro profesor y ocho estudiantes también sufrieron heridas.

La Fiscalía sostuvo que la masacre fue planeada durante varios meses y presentó cuadernos, comunicaciones de la plataforma Discord y mapas del centro educativo con anotaciones sobre la cantidad de personas que anticipaba matar o herir, además de su fascinación por los perpetradores de matanzas anteriores, incluyendo el de Parkland (Florida), Nikolas Cruz. El fiscal del distrito, Brad Smith, argumentó que Gray buscaba notoriedad y solicitó que pasara el resto de su vida en prisión.

La acusación reprodujo grabaciones de llamadas desde el centro de detención juvenil en las que el condenado se jactaba, ante su madre, de haber superado en popularidad a Thomas Crooks, el joven que intentó asesinar a Donald Trump semanas antes del tiroteo cuando el republicano se encontraba en campaña. La defensa solicitó que se tuvieran en cuenta los años de abandono y los problemas de salud mental no tratados de Colt Gray. No obstante, un psicólogo forense testificó que el joven mostraba síntomas de ansiedad, depresión y paranoia, aunque descartó que su estado lo eximiera de responsabilidad penal según la legislación de Georgia.

El caso de la familia Gray representa el tercer suceso en Estados Unidos donde se procesa a un padre por un tiroteo cometido por un hijo menor de edad.