Escuelas en Colorado, Florida y Georgia introducirán drones equipados con gel de pimienta, luces estroboscópicas y sirenas el próximo año escolar. Estos dispositivos, denominados 'Campus Guardian Angel', buscan inmovilizar rápidamente a posibles atacantes, actuando como una primera línea de defensa antes de la llegada de las fuerzas del orden. Su despliegue responde a la creciente preocupación por la seguridad en los campus educativos.
Varias instituciones educativas en los estados de Colorado, Florida y Georgia tienen previsto comenzar el próximo ciclo académico con la implementación de vehículos aéreos no tripulados dotados de rociadores de gel pimienta, dispositivos luminosos intermitentes y alarmas sonoras. La finalidad de estos aparatos es desorientar y neutralizar a cualquier agresor activo en cuestión de pocos segundos.
Los aparatos, conocidos como 'Campus Guardian Angel', representan la primera vez que este tipo de tecnología se instala en centros escolares del país. Han sido diseñados para ser desplegados con rapidez y para ingresar a las aulas antes que los oficiales de policía. En situaciones extremas, estos drones tienen la capacidad de colisionar contra el atacante a una velocidad de casi 100 kilómetros por hora.
Estos dispositivos pueden desplazarse por los pasillos a una velocidad aproximada de 80 kilómetros por hora, siendo controlados a distancia desde la sede del fabricante, Mithril Defense, ubicada en Austin, Texas. Su objetivo principal es localizar a un asaltante en un lapso de 15 segundos. En las regiones de Georgia y Florida, la financiación para estos drones proviene directamente de los gobiernos estatales. Por otro lado, en Colorado, la academia John Adams, encargada de las pruebas, los costea con recursos económicos privados, luego de que el distrito desistiera de contribuir con los 200.000 dólares que se habían contemplado inicialmente. Luisiana, por su parte, ha promulgado una legislación para probarlos en cuatro de sus centros educativos.
La instalación de estos sistemas robóticos es una respuesta a la inquietud generada por los incidentes de tiroteos en escuelas de Estados Unidos. Entre estos, se encuentran el suceso de Columbine, Colorado, en 1999, que resultó en 13 víctimas mortales, y el de Parkland, Florida, en 2018, que cobró la vida de 17 personas, siendo uno de los más letales en el país. Un acontecimiento más reciente, ocurrido en Winder, Georgia, en 2024, dejó cuatro fallecidos, y su responsable, Colt Gray, de 16 años, fue sentenciado este martes a cadena perpetua sin opción a libertad condicional.
En lo que va del año, se han documentado 102 episodios que involucraron armas de fuego en instalaciones escolares de Estados Unidos. Sin embargo, el pico de estos incidentes se registró en 2023, con un total de 352 casos, según los datos proporcionados por la base de datos especializada K-12 School Shooting Database.