La NASA está finalizando los preparativos para el lanzamiento del telescopio Nancy Grace Roman, un observatorio sin precedentes que promete revolucionar nuestra comprensión del cosmos. Con un campo de visión cien veces superior al del Hubble, este instrumento espacial podría desafiar las teorías actuales sobre el universo, aportando datos cruciales sobre la energía oscura y los exoplanetas. Su puesta en órbita está prevista para finales de agosto.
Miami (EFE).- La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) está ultimando los detalles para la puesta en órbita del Nancy Grace Roman, el mayor observatorio de visión amplia jamás construido. Este dispositivo contará con un campo de observación cien veces más extenso que el del Hubble y tiene el potencial de redefinir nuestra comprensión actual del universo, según anunciaron especialistas de la agencia.
“Un solo mes de observaciones del Roman podría explorar nuestra propia galaxia, la Vía Láctea, y detectar hasta la mitad de sus estrellas, generando un inventario mucho más grande que cualquier otro existente”, afirmó la científica Julie McEnery durante una conferencia de prensa. En contraste, el célebre telescopio Hubble, puesto en órbita en 1990, requeriría un siglo para elaborar un mapa completo de la galaxia. El lanzamiento del Roman, nombrado en honor a la primera astrónoma jefa de la NASA, está programado para no antes del 30 de agosto. Se estima que tardará cien días en llegar a su destino definitivo: una región gravitacionalmente estable entre el Sol y la Tierra, conocida como el punto de Lagrange L2.
La misión del telescopio Roman
Este gigantesco observatorio explorará el universo en busca de respuestas sobre la energía oscura, los exoplanetas y la astrofísica infrarroja, lo que podría modificar nuestros modelos físicos. “En los últimos cinco o diez años han surgido indicios de que nuestro ‘modelo estándar’ del universo no es completamente preciso, debido a discrepancias en la constante de Hubble. Es muy probable que el Roman demuestre que el modelo estándar es incorrecto”, explicó McEnery. Como parte de esta investigación, el telescopio observará más de dos mil millones de galaxias, lo que permitirá medir la expansión del universo y, según McEnery, ayudará a descubrir “hasta cuarenta veces más exoplanetas de los que conocemos hoy”, gracias a un coronógrafo que anula el brillo de las estrellas y posibilita la fotografía de los planetas cercanos a ellas. “Hallazgos como agujeros negros solitarios, estrellas de neutrones y exoplanetas con discos pasarán a ser algo común”, destacó.
La diferencia con sus antecesores
La principal distinción del Roman con respecto al Hubble o al James Webb —el telescopio más potente creado por la humanidad— es su extenso campo de visión, que permite observar muchas más áreas del espacio simultáneamente. “El Hubble y el James Webb nos permiten ver con claridad las hojas y los pájaros en árboles lejanos, y misiones como SPHEREx nos ofrecen una vista panorámica de todo el bosque. El Roman hace ambas cosas a la vez: tiene la visión de gran angular del bosque y la nitidez para ver los pájaros y las hojas”, detalló el director de Astrofísica de la NASA, Shawn Domagal-Goldman. Gracias a su tecnología, transmitirá once terabytes de información al día, lo que equivale a descargar aproximadamente 350 películas en resolución 4K Ultra HD cada veinticuatro horas. Además, McEnery precisó que se necesitarían más de medio millón de pantallas 4K para mostrar una sola imagen completa del rastreo, lo que equivaldría a cubrir cuarenta y cinco manzanas de Manhattan.
El objetivo del Roman
El nuevo telescopio tendrá tres metas iniciales durante sus primeros cinco años de operación, según los especialistas. Transcurrido ese tiempo, los objetivos se actualizarán en función de los hallazgos que realice el Roman. Uno de sus principales puntos de enfoque se situará sobre el centro de la Vía Láctea, que explorará cada 12,5 minutos. En cuanto a los preparativos técnicos, la directora del proyecto, Jackie Townsend, confirmó que el observatorio completó la semana pasada la carga de combustible y que en tres semanas comenzará la integración con SpaceX para instalar el telescopio en la cofia del cohete Falcon Heavy que lo transportará al espacio. “El ‘Equipo de ensueño’ del Roman sigue logrando grandes cosas y puedo decir con orgullo que el Roman está listo para el lanzamiento”, concluyó Townsend.