Irán Advierte a Naciones que Apoyen a EE.UU. y Mantiene Cierre del Estrecho de Ormuz

Internacionales
La Guardia Revolucionaria de Irán ha lanzado una advertencia contundente, indicando que los países que colaboren con Estados Unidos en la región enfrentarán severas consecuencias si no modifican su postura. Además, la fuerza militar reiteró que el estratégico estrecho de Ormuz permanecerá bloqueado mientras persistan las amenazas y la intervención estadounidense en la navegación local, en un contexto de creciente tensión entre ambas naciones.

La Guardia Revolucionaria de Irán comunicó este jueves que las naciones que asistan a Estados Unidos en su ofensiva regional se verán sujetas a una “enérgica reacción” si no cambian su postura. Esta entidad militar también confirmó que el crucial estrecho de Ormuz se mantendrá inactivo mientras persistan las amenazas y la presencia naval estadounidense en la zona. “Los países que ofrezcan apoyo al agresor recibirán una fuerte reprimenda si no corrigen su proceder”, declaró la Guardia Revolucionaria en un comunicado difundido por medios estatales iraníes.

Teherán aseguró que sus fuerzas navales conservan el control de este paso marítimo y rechazó cualquier intento de Washington de interferir en sus operaciones. De acuerdo con la organización, el estrecho no será reabierto mientras Estados Unidos sostenga sus advertencias y su presencia militar en la región.

La advertencia surge en medio de una nueva intensificación de la confrontación entre ambos países. El Comando Central de Estados Unidos informó que sus tropas completaron una serie de ataques de más de dos horas contra docenas de objetivos de la Guardia Revolucionaria, incluyendo centros de mando, infraestructuras de misiles y drones, sistemas de vigilancia costera y posiciones de defensa marítima. Los ataques estadounidenses fueron presentados como una contestación al lanzamiento de misiles iraníes contra instalaciones militares de Estados Unidos en Oriente Medio, incluyendo una base situada en Jordania. El presidente Donald Trump había adelantado previamente que Irán recibiría una respuesta contundente.

Simultáneamente, las defensas aéreas de Jordania interceptaron cinco misiles lanzados desde Irán. Las autoridades jordanas señalaron que no hubo víctimas ni daños materiales tras la operación. La crispación también se extendió a Irak, donde fuerzas de Estados Unidos y Arabia Saudita atacaron posiciones de grupos apoyados por Irán. Los bombardeos dejaron al menos 20 combatientes fallecidos, entre ellos seis asesores iraníes, según reportes sobre la ofensiva.

El cierre del estrecho de Ormuz mantiene en vilo a la comunidad internacional debido a su trascendencia para el transporte global de petróleo y gas. La continuación de los ataques y las amenazas incrementa el riesgo de que el conflicto se propague a otras naciones de Oriente Medio y afecte aún más las rutas marítimas y los mercados energéticos.